El marido de la asesina confesa admite que su mujer "tenía inquina" a Carrasco

Asegura que engañaron a su mujer para forzar su declaración

El abogado de Gago regresa al juicio y afirma que su ausencia no se debe a "ningún tipo de estrategia"

sociedad

| 28.01.2016 - Actualizado: 15:10 h
REDACCIÓN

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El inspector de Policía Pablo Antonio Martínez, marido y padre de dos de las acusadas del asesinato de Isabel Carrasco, Montserrat González y Triana Martínez, ha admitido hoy que sabía que su mujer tenía "inquina" a la dirigente del PP porque estaba perjudicando a su hija.

Martínez ha abierto hoy el turno de declaraciones en el juicio que se celebra en la Audiencia de León por el asesinato de Isabel Carrasco el 12 de mayo de 2014, del que Montserrat González se ha declarado única responsable, exculpando así a su hija y a la otra acusada en el proceso, la policía local Raquel Gago.

En su declaración ha asegurado que su mujer "llevaba años muy alterada y como fuera de quicio por lo mal que lo estaba pasando su hija", y ha admitido que él conocía a Isabel Carrasco sólo de actos oficiales y que su relación con ella era "de cortesía".

Pablo Antonio Martínez, marido y padre de dos de las acusadas del asesinato de Isabel Carrasco, Montserrat González y Triana Martínez, respectivamente, ha denunciado hoy que ambas fueron "engañadas" tras su detención para forzar una declaración. Según ha explicado fue el primer abogado que representó a su mujer y a su hija, Fernando Cornejo, amigo personal suyo, quien le alertó de que el procedimiento seguido en Comisaría estaba plagado de irregularidades y que las habían "engañado como a chinas" para forzar su declaración. "Utilizaron un procedimiento de manual de perros viejos de homicidio para ganar la confianza de los detenidos y obtener así información", ha afirmado este testigo que era el máximo responsable de la Policía Nacional en Astorga (León) cuando sucedieron los hechos y días después fue trasladado a Gijón.

Martínez, que ejercía como comisario de Astorga (León) cuando sucedió el crimen, ha asegurado que en ningún momento sospechó del plan que estaba urdiendo su mujer para matar a Isabel Carrasco, a la que responsabilizaba de haber echado a su hija de la Diputación por no acceder a mantener relaciones sexuales con ella, según ha declarado ante el tribunal en la primera sesión del juicio. También ha explicado a preguntas del fiscal que en su presencia nunca practicaron con armas y que desconoce cómo su mujer aprendió a disparar.

Su mujer ha declarado que compró el arma homicida en el mercado negro de Gijón a un hombre llamado Armando, ya fallecido, y que fue con él a un descampado a las afueras de la ciudad para efectuar unos disparos, los únicos que había hecho en su vida antes de matar a Isabel Carrasco.

Ha declarado que su mujer y su hija "le hacían poco caso", y ha señalado que dedujo que su hija tenía una relación porque todos los sábados se iba a León.

Su hija Triana ha declarado que el teléfono pre-pago que se halló en su poder cuando fue detenida a nombre de un amigo suyo lo tenía para evitar que su padre controlará las facturas de móviles y evitar así que supiera que mantenía una relación.

El testigo ha confirmado que todos los teléfonos móviles de su casa estaban a su nombre y recibía las facturas y que en numerosas ocasiones le había dicho a su hija que tenía que moderarse con el gasto.

La fiscalía sostiene que Triana se hizo con ese teléfono para evitar dejar pistas porque existía un plan para matar a Isabel Carraso en que también estaba implicada ella y su amiga Raquel Gago.

Martínez ha insistido en que su hija estaba "hundida" tras su salida de la Diputación, donde ocupaba una plaza interina como ingeniera de telecomunicación, y que en diversas ocasiones llegó a temer que se suicidara. Le animó a que se fuera a trabajar fuera de España "porque tenía un currículo muy bueno y podría encontrar trabajo donde quisiera", aunque tanto ella como su madre estaban "obcecadas" en seguir en León.

Martínez, que actualmente presta servicio en Gijón, ha explicado que lo primero que hizo el 12 de mayo de 2014 al conocer que su mujer e hija estaban detenidas relacionadas con la muerte de Isabel Carrasco fue ir a su armario y comprobar si su arma reglamentaria seguía allí.

RAQUEL GAGO SE BLOQUEABA ANTE EL STRESS

Carlos Gago, hermano de la policía local Raquel Gago, una de las tres acusadas en el caso del asesinato de la presidenta de la Diputación de León Isabel Carasco, ha asegurado hoy que la ha visto "bloquearse" en alguna ocasión en situaciones de estrés.

Carlos Gago ha comparecido hoy como testigo en el juicio que se sigue en la Audiencia de León por la crimen de Isabel Carrasco. "No tiene nada que ver con este asunto. Sales en la foto y estás en la foto, nada más", ha afirmado el testigo. Ha avalado la versión de su hermana de que se bloquea en situaciones de estrés, motivo por el cual no acudió a informar a la Policía de que había visto a su amiga Triana el día del crimen.

A preguntas de la defensa, Carlos Gago ha negado que su hermana sea homosexual -como se rumoreó en un principio- atribuyéndole una relación con Triana Martínez como móvil de su implicación. "Que se haya insinuado que tuviera una relación con Triana es suciedad, una barbaridad, nunca me he creído que sea homosexual", ha zanjado al respecto.

Asimismo, tres policías locales compañeros de Raquel Gago han ratificado que ésta no suele reaccionar bien en situaciones de tensión y que las armas no le gustan, incluso las tiene "pánico".

Otro de los testigos ha indicado Raquel es una persona que "nunca toma la iniciativa" y que "siempre está en un segundo plano" por lo que no cree que pudiera planear un asesinato.

Estos tres agentes de Policía Local han explicado que a la agente "no le gustaban nada las armas" y, aunque las sabía manejar con motivo de su trabajo, era "torpe" en su uso. "Es una persona a la que no le gustaban las armas, era un poco torpe en su manejo", ha indicado uno de ellos.

Uno de los agentes ha relatado que cuando se enteró que Raquel Gago había sido detenida acusada de participar en el asesinato de Isabel Carrasco no se lo creía. "Me sorprendió muchísimo, la veía incapaz de meterse en un fregado de estas características", ha añadido.

EL ABOGADO DE GAGO REGRESA AL JUICIO

El abogado de la policía local Raquel Gago, Fermín Guerrero, ha regresado este jueves a la Audiencia Provincial de León y ha anunciado que continuará ejerciendo la defensa de su patrocinada dentro del juicio por el crimen de Isabel Carrasco porque ella no ha perdido la confianza en él. Al inicio de la vista, se ha disculpado con todas las partes y ha precisado que su extraña desaparición no responde a "ningún tipo de estrategia".

Pasadas las 9.00 horas de este jueves, el letrado Fermín Guerrero, ha entrado en la Audiencia Provincial y se ha limitado a decir, a preguntas de los periodistas, que ya le había explicado al presidente del jurado el motivo de su desaparición y que no cree que esta acción pudiera traerle consecuencias.

El magistrado presidente, Carlos Alvarez, ha explicado que el letrado ya le ha anticipado el motivo de su ausencia y que tendrá que entregarle un escrito detallado sobre lo ocurrido. Además, ha dicho que no ve "inconveniente" para que el juicio continúe "sin perjuicio de las responsabilidades en las que pueda haber incurrido" Fermín Guerrero.

La sesión perdida del miércoles se recuperará el jueves 4 de febrero, una jornada que había quedado sin actividad después de varios cambios de fecha de algunos testigos. No obstante, la prueba testifical del hermano de Raque Gago, Carlos, prevista para el miércoles, se realizará este mismo jueves.