Detenidos 15 miembros de una red de narcos que torturaba y secuestraba

Vehículo de la Guardia Civil (conner395 (flickr))

sociedad

| 03.04.2013 - Actualizado: 17:15 h
REDACCIÓN

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La Guardia Civil ha detenido en Cádiz a quince integrantes de una organización de traficantes de hachís que, además, robaban el estupefaciente a otros narcotraficantes y cometían secuestros y torturas, en una operación en la que han sido incautados 500 kilos de hachís.

La operación, denominada "Takata-Jacaranda", se inició a raíz de que un grupo de encapuchados asaltara con armas largas en Chiclana de la Frontera (Cádiz) a unos narcotraficantes y les arrebataran el vehículo y la embarcación que llevaban en un remolque y en la que ocultaban 500 kilos de hachís.

Tras las primeras investigaciones, la Guardia Civil logró detener a los asaltantes y recuperar el vehículo y la embarcación que habían robado, según ha informado hoy el instituto armado. Tras comprobar que dentro de ella, ocultos en un doble fondo, había media tonelada de hachís, los agentes detuvieron también a las víctimas del robo como presuntos autores de un delito contra la salud pública.

Según los investigadores, los ladrones y sus víctimas "pertenecían a la misma organización delictiva" pero los primeros pretendían quedarse tanto con la droga que transportaban sus compañeros para terceras personas como con el dinero que les habían pagado por sus servicios.

Los agentes registraron después sus domicilios en las localidades de Sanlúcar de Barrameda y Jerez, así como dos naves industriales preparadas para ocultar la embarcación y descargar la droga.

ROBO CON INTIMIDACIÓN

En el interior de una de las naves se localizaron cinco turismos robados y juegos de placas de matrícula falsas, bates, defensas policiales, martillos y otros efectos utilizados para amenazar a sus víctimas. Las investigaciones llevaron a la Guardia Civil a detener a otros doce integrantes más de la organización por su implicación en el alijo robado y recuperado, por el robo con intimidación del mismo y por el robo de los turismos y la falsificación de las placas de matrícula.

Cuando se estaban realizando estas investigaciones y detenciones, la Guardia Civil tuvo conocimiento de que tres personas habían sufrido un secuestro y habían sido agredidas con violencia en las inmediaciones de sus domicilios por parte de un grupo de personas encapuchadas y armadas. Una de las víctimas fue abordada cuando circulaba por un camino de Chipiona. Tras inmovilizarle, le introdujeron en un turismo golpeándole mientras le interrogaban para saber el paradero de una partida de hachís y necesitó ir a un hospital para tratarse las heridas.

La Guardia Civil ha constatado que actuaron de forma similar en otras dos ocasiones, en las que secuestraban a una persona y la trasladaban a un lugar seguro donde, con agresiones y amenazas, les exigían el pago de una deuda relacionada con el tráfico de drogas.

Estas pesquisas llevaron a la detención de tres personas responsables de estos secuestros en Sevilla y al registro de la vivienda del principal cabecilla de esta organización, donde hallaron numerosas pruebas de su participación en los hechos que se le imputan, como grilletes de un solo uso, placas de policía falsas y abundante documentación.

La operación, que continúa abierta por lo que no se descartan nuevas detenciones, ha sido desarrollada por el equipo de Policía Judicial de Chiclana de la Frontera y el equipo de delitos contra las personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cádiz.El Juzgado de instrucción número 2 de Sanlúcar se ha hecho cargo de las diligencias.