Caso Carrasco: el policía que propició la detención pensó que le iban a matar

Las defensas denuncian falso testimonio del policía jubilado que siguió a Montserrat González

Otro testigo presencial asegura que Montserrat González "no parecía nerviosa

sociedad

| 21.01.2016 - 10:51 h
REDACCIÓN

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El policía nacional jubilado Pedro Mielgo Silván, que propició la detención de dos de las acusadas del asesinato en mayo de 2014 de la presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco, ha asegurado hoy ante el tribunal que juzga el crimen que pensó que le iban a dar un tiro.

Mielgo, de 68 años, paseaba con su mujer el 12 de mayo de ese año por el paseo urbano del río Bernesga y presenció cómo Montserrat González disparaba contra Isabel Carrasco, a la que su esposa reconoció previamente cuando la víctima transitaba por el mismo lugar. En la tercera sesión del juicio por el crimen, que se celebra en la Audiencia de León, Mielgo ha explicado que poco después de las 17 horas de ese día se encontraba cruzando la pasarela sobre el río y vieron a una mujer rubia "vestida como de fiesta", y su esposa le comentó que debía de ser alguien importante porque la había visto en televisión.

Detrás de ella, ha precisado, iba a otra mujer a unos dos metros vestida con una parka de color caqui, un gorro negro y gafas de sol, que su mujer pensó que era la escolta de la primera y así se lo comentó. Después de dar "unos quince pasos" tras cruzarse con ambas mujeres, escucharon un ruido "como un petardo" y al darse la vuelta vieron cómo la mujer rubia caía al suelo "de forma rígida". "A continuación vimos cómo la mujer que iba detrás daba dos pasos, se agachaba y disparaba tres veces en la cabeza a la que estaba en el suelo", ha rememorado Mielgo.

Según su relato, a continuación, la mujer que había efectuado los disparos se dio la vuelta, se tapó la cara con un pañuelo y se dirigió hacia ellos tras guardar la pistola en un bolso que llevaba en bandolera y mantuvo la mano dentro empuñando el arma, cuya culata pudo comprobar que era de color negro.

Al llegar a su altura, les miró durante un momento, momento en el que ha explicado que llegó a temer que le disparara, aunque continuó la huida en dirección hacia el paseo de la Condesa de Sagasta. "Cuando se había alejado unos metros decidí seguirla y así se lo dije a mi mujer mientras ella se encargaba de llamar al 112", ha señalado el policía, quien durante dos años hizo seguimientos en Benidorm (Alicante) a carteristas y trileros, según ha explicado ante el tribunal.

Aunque en un momento determinado la perdió, se encontró con ella de frente en la avenida de la Gran Vía de San Marcos y la mujer, que ahora vestía una cazadora beige, se había quitado la gorra y las gafas de sol y llevaba la parka caqui y el gorro en la mano, se mostró "sorprendida".

En ese momento pasó por el lugar un coche de la Policía Local al que Mielgo le hizo indicaciones para que parara, y volvió a perder a la mujer, si bien un hombre que estaba sentado en la terraza de un bar le indicó con el dedo un coche, y al mirar en su interior comprobó que la mujer estaba en el asiento del conductor e intentaba esconder algo debajo del asiento.

La Policía Local conminó a la mujer a que se identificara y minutos después llegó una joven que afirmó ser hija de la primera y preguntó qué era lo que estaba pasando.

Instantes después, medre e hija fueron detenidas como presuntas responsables del crimen de Isabel Carrasco.

LAS DEFENSAS DENUNCIAN FALSO TESTIMONIO DEL POLICÍA JUBILADO

Las defensas de los acusadas por el asesinato de la presidenta de la Diputación de León han acusado al policía jubilado Pedro Mielgo, que ha testificado esta mañana, de prestar falso testimonio ante el tribunal que juzga los hechos. El jurado ha podido escuchar una llamada al 112 en la que un hombre relata a la Policía, muy nervioso y con voz entrecortada, cómo se había producido el crimen y describe a la mujer que había efectuado los disparos.

Mielgo ha afirmado que no se reconoce como el autor de esa llamada, aunque posteriormente su mujer ha indicado que sí es él -tras escuchar la conversación dos veces y decir inicialmente que no era su marido- por una palabra que su marido utiliza habitualmente: "momentico". Los abogados de las tres acusadas han denunciado que el policía ha prestado falso testimonio, lo que el fiscal ha negado y ha indicado que es normal que alguien no se reconozca en la discusión.

El abogado de Raquel Gago ha exigido al tribunal que no consienta más mentiras de los testigos. Mielgo había desmontado en su declaración la versión de los hechos que ofreció Montserrat González, autora confesa del asesinato, quien aseguró ante el tribunal que arrojó al bolso con el arma a la entrada de un garaje nada más abandonar la pasarela donde disparó contra Isabel Carrasco.

El policía sostiene que mientras la siguió llevaba el bolso y que cuando la perdió en la plaza del Colón todavía estaba en su poder, aunque cuando la volvió a ver unos segundos después ya se había deshecho de él. La importancia de la declaración radica en que la defensa de Montserrat González y de su hija Triana Martínez pretende demostrar que la segunda recogió el bolso que había tirado su madre sin saber que había matado a Isabel Carrasco.

La fiscalía sostiene que la madre entregó el bolso a su hija para que escondiera el arma porque habían urdido un plan para matar a la dirigente política. Triana Martínez ha declarado que cuando su madre le llamó por teléfono el día del crimen y le dijo que "todo se iba a acabar" le contestó que no hiciese nada y que esperara su llegada.

Según su declaración, al dirigirse al lugar vio cómo su madre salía de la pasarela y tiraba un bolso a la entrada de un garaje, que recogió porque pensaba que podía contener una pistola reglamentaria de su padre, que es inspector de Policía, aunque en ningún momento hablaron, y luego la perdió de vista.

OTRO TESTIGO PRESENCIAL ASEGURA QUE MONTSERRAT GONZÁLEZ "NO PARECÍA NERVIOSA"

Elena Moradeira, testigo presencial del crimen de la presidenta de la Diputación de León Isabel Carrasco, ha asegurado hoy ante el tribunal que juzga los hechos que vio a la asesina confesa, Montserrat González, "muy segura" y que "no parecía nerviosa". Esta testigo es la esposa del policía nacional jubilado Pedro Mielgo Silván, que propició la detención de dos de las acusadas del asesinato, ocurrido el 12 de mayo de 2014, cuando Isabel Carrasco transitaba por una pasarela peatonal sobre el río Bernesga, y siguió a la mujer que había visto como disparaba contra la dirigente política del PP.

El matrimonio ha comparecido esta mañana ante el tribunal tras prestar declaración los últimos dos días las tres acusadas por este asesinato, Montserrat González, autora confesa de los disparos, su hija Triana Martínez, y la policía local Raquel Gago.La mujer ha recalcado que la asesina confesa, con la que se cruzó dos veces sobre la pasarela, segundos antes de efectuar los disparos, y al volver sobre sus pasos, cuando se paró un instante, y la miró a ella y a su marido, actuó "con seguridad".

Elena Moradeira, que fue la primera persona que avisó al 112 tras el tiroteo, ha explicado que ella y su marido eran las únicas personas que se encontraban sobre la pasarela en el momento en el que Isabel Carrasco fue tiroteada.

La mujer ha ratificado el testimonio de su marido y ha explicado que segundos después de cruzarse sobre la pasarela con Isabel Carrasco, a la que reconoció como una persona "importante" porque la había visto en la televisión, y otra mujer que iba a unos dos metros de ella, escucharon una detonación que sonó como un petardo. Al volverse vieron como "la mujer rubia caía al suelo" y la otra mujer "se acercaba a ella, se agachaba y la remataba desde muy cerca".