Carmen Martínez-Bordiú, condenada a pagar 47.200 euros a un diseñador de vestuario

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sociedad

| 11.03.2013 - 13:08 h
REDACCIÓN
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Carmen Martínez-Bordiu Franco, nieta del dictador y colaboradora de programas de televisión, ha sido condenada por un Juzgado de Madrid a pagar 47.200 euros, además de intereses por demora, a los diseñadores del Grupo de Confecciones Cadenas S.L., a quienes no pagó 70 trajes que les encargó.

La sentencia recuerda que Martínez-Bordiú ideó en septiembre de 2010 un proyecto, la creación de una compañía de baile ("Bailando con Carmen"), para el cual encargó setenta trajes por valor de 40.000 euros más IVA.

El encargo se hizo mediante un contrato sobre cuyas exigencias no hay acuerdo entre ambas partes, pero que, a juicio del tribunal, obligaba a la condenada a asumir el coste de los trajes al margen de que la compañía de baile tuviera éxito.

Tiempo después de realizado el encargo y ante "la falta de contratación" a la nueva compañía de baile, Bordiú desistió de su idea, pero para entonces la empresa de diseño de vestuario ya había confeccionado los trajes.

"Debe tenerse en cuenta", dice la sentencia, que la elaboración de los trajes "es de gran complejidad por las numerosas aplicaciones cosidas y bordadas", y supone un tiempo de trabajo prolongado, que obligó a la empresa de diseño a detener la producción de la mitad de su taller mientras cumplía el encargo.

El tribunal recuerda que, además, hay que tener en cuenta que Bordiú exigió a los diseñadores una fecha límite para cumplir el encargo, de modo que pudiera hacer una presentación al mercado de su compañía con 15 o 20 bailarines convenientemente vestidos.

Una vez asumido el fracaso, el representante de la artista llamó a la compañía para deshacer el encargo y Bordiú no quiso recibir los trajes, pero el Grupo Confecciones Cadenas exigió el pago, por correo electrónico y, después, a través de dos burofax.

En contra de los argumentos defendidos por Bordiú, el tribunal le da la razón a los demandantes y le condena a pagar la deuda con intereses y, además, las costas del proceso judicial.