Adrenalina, piruetas y dibujos en el cielo por los 30 años de la Patrulla Águila

Patrulla Águila

sociedad

| 18.10.2015 - 19:06 h
REDACCIÓN

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Catorce agrupaciones de España, Francia e Italia han celebrado en San Javier los 30 años de la Patrulla Águila del Ejército del Aire, con cinco horas de exhibiciones acrobáticas en las que han regalado al público mucha adrenalina, piruetas imposibles y estrellas, banderas y rizos dibujados en el cielo.

Las playas de la pedanía de La Ribera, en el Mar Menor de Murcia, donde se encuentra la base aérea de la Academia General del Aire (AGA), sede de la Patrulla Águila, han mostrado desde las diez de la mañana un aspecto veraniego por la agradable temperatura y la ausencia de nubes, pero sobre todo por la numerosísima asistencia de vecinos y turistas en toda la línea de costa.

Ayer, en la antesala de esta efeméride, y con motivo de la jornada de puertas abiertas en la AGA, más de 30.000 personas conocieron las instalaciones militares y los siete aviones C 101 que componen esta agrupación española, fundada en 1985 por un grupo de voluntarios, instructores todos ellos de los futuros oficiales del Ejército del Aire.

Con el lema "Juncti Sed Non Uncti (Juntos pero no revueltos)", por la concentración y coordinación que requiere ejecutar maniobras acrobáticas en grupo, la Patrulla Águila tiene como peculiaridad respecto a otras internacionales de su nivel el que está formada por pilotos voluntarios, que compaginan su labor docente con el entrenamiento y la exhibición en sus horas libres.

Además, se atribuye a esta agrupación militar la introducción del humo en las acrobacias, totalmente extendido ahora en este tipo de vuelos y que ayuda a dar visibilidad a las piruetas, caídas, "loopings", vuelos invertidos y otras arriesgadas maniobras de los pilotos.

En este homenaje a la decana de las patrullas acrobáticas españolas han participado un helicóptero de la Policía Nacional; los cinco helicópteros de la agrupación Aspe, de la base aérea de Armilla (Granada); un avión apagafuegos de Torrejón conocido en el argot como "El botijo" por su gran capacidad de almacenaje, que mostró como carga en diez segundos 6.000 litros de agua; así como el caza C-16 Eurofighter; la agrupación Patrouille de Francia, formada por ocho aviones, y los italianos de la Frecce Tricolori, de nueve aeronaves.

También sorprendió la espectacularidad del trabajo de Jorge Macías, campeón de España en 2004 y único piloto civil de esta exhibición, por sus caídas en picado y remolinos, y la "Wing Walker" Ainhoa Sánchez, la primera y única persona que practica en España esta modalidad de circo aéreo y que sobrevoló el Mar Menor sobre la estructura de un avión, mientras ejecutaba pasos de danza.

Cuando habían transcurrido cuatro horas de exhibición llegó el turno de los anfitriones, que ejecutaron la "tabla acrobática" de este año y dibujaron, por primera vez, un gran número 30 en el cielo. El cierre de esta jornada conmemorativa corrió a cargo de la patrulla Papea de paracaidistas, con base en Alcantarilla (Murcia) que desplegó una gran bandera de España.

Este acto de homenaje a los 30 años de la Patrulla Águila, que realizó el 4 de junio de 1985 su primer vuelo con cinco aviones, y tomó su estructura actual tres años después, ha colapsado durante toda la jornada las carreteras de acceso al Mar Menor y ha ocupado al cien por cien los hoteles, bares y restaurantes de esta población turística, según fuentes municipales.

El presidente del Gobierno de la Región de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, y la presidenta de la Asamblea Regional, Rosa Peñalver, han sido algunos de los asistentes a esta exhibición aérea y han destacado los estrechos vínculos de Murcia con el Ejército, la profesionalidad de sus integrantes y el orgullo de acoger en la región la academia militar.

La Patrulla Águila, que tiene al rey Felipe VI como piloto honorífico desde 1993, la integran diez oficiales con 2.500 horas de vuelo, realizadas casi en su totalidad en aviones de caza y ataque.

El avión C-101 de esta agrupación, construido en su totalidad por la empresa española EADS CASA, que actúa a su vez como patrocinadora, es una nave biplaza, que puede alcanzar una velocidad de 450 nudos (835 kilómetros por hora), una altitud de 42.000 pies (14.000 metros) y una autonomía de 7 horas.