Los nacimientos descienden por cuarto año consecutivo y aumentan las muertes

La Comunidad de Madrid registró el pasado año el mayor descenso de España en el número de nacimientos, que se elevó al 5,3%, aunque cerró el ejercicio con el mayor crecimiento vegetativo, debido a la diferencia de 25.293 personas entre el número de nacimientos -68.171- y defunciones -42.878-.

La Comunidad pasó de 72.023 nacimientos en 2011 a 68.171 al cierre de 2012, según datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato del pasado año supone la tercera caída consecutiva desde 2010 y se aproxima a los 69.367 nacimientos computados en 2005, muy por encima de los 56.623 de 2000.

La tasa bruta de natalidad -nacimientos por cada 1.000 ciudadanos- de Madrid, del 10,6, se situó como la segunda más alta de las autonomías, solo por detrás de Murcia -11,4- y de las ciudades autónomas de Ceuta -13,4- y Melilla -18,3-.

Por su parte, las defunciones se elevaron en Madrid el pasado año un 3 % -de las 41.614 de 2011 a las 42.878-, un incremento que se repite por tercer año consecutivo. La tasa bruta de mortalidad de Madrid -nacimientos por cada 1.000 ciudadanos- se elevó al 6,7, por debajo de la media nacional -8,6- y solo por encima de Ceuta -5,8- y Melilla -5,7-.

EN LA RIOJA Y MELILLA AUMENTARON

Según los datos del INE, los nacimientos se redujeron en todas las comunidades, salvo en La Rioja y en la ciudad autónoma de Melilla, donde aumentaron un 0,6 por ciento y un 4 por ciento, respectivamente.

Por su parte, el número de nacimientos se redujo en 2012 por cuarto año consecutivo, con el alumbramiento de 453.637 niños, el 3,9 por ciento menos que un año antes, mientras que el número de muertes fue de 405.615, un 4,6 por ciento más y el mayor incremento de fallecimientos anual de la década.

La edad media de la maternidad continúa en aumento y se sitúa en 31,6 años (31,4 en 2011) y ya sólo nacen 9,7 niños por cada mil habitantes (11,3 en 2008).

Otras de las causas del descenso de la natalidad es que el número de mujeres de entre 15 y 49 años se ha reducido debido a que forman parte de generaciones menos numerosas nacidas durante la crisis de natalidad de los ochenta y primera mitad de los noventa, así como el menor aporte de la inmigración exterior en estos últimos años.

Así, la caída de la fecundidad entre 2011 y 2012 se apreció, especialmente, entre las mujeres extranjeras, donde el número medio de hijos se redujo de 1,58 a 1,54, mientras que en el caso de las españolas, bajó de 1,29 a 1,28.

La edad media a la que la que tienen su primer hijo también es diferente, de modo que entre las españolas ya alcanza los 32,1 años frente a los 28,9 de las extranjeras.

De los 453.637 nacimientos que tuvieron lugar en 2012 en España, 86.945 fueron de madre extranjera, el 19,2 por ciento, tres décimas menos que un año antes.

El INE explica que la excepcional evolución del número de muertes registradas en 2012 (4,6% más que un año antes y el mayor número en una década) de debe al incremento coyuntural que se produjo en febrero y marzo, cuando los decesos superaron en un 29,2 y 13,6 por ciento, respectivamente, a los de los mismos meses de 2011.

La tasa de mortalidad infantil se mantuvo en 3,1 defunciones por cada mil nacidos, similar a la de 2011. En cuanto a la esperanza de vida, ésta se ha reducido "ligeramente" respecto a 2011 cifrándose en 82,2 años (79,3 años los hombres y 85 las mujeres), con un descenso de 0,2 años en las mujeres.

La estadística Movimiento Natural de la Población e Indicadores Demográficos Básicos difundida hoy por el INE también refleja que el crecimiento vegetativo de la población residente en España, es decir, la diferencia entre los nacimientos de madre residente en España y las defunciones de residentes se redujo un 42,9% en 2012 hasta situarse en 48.488 personas, un saldo que no se situaba por debajo de las 50.000 personas desde 2001.

Si se detallan los datos por comunidades autónomas, los nacimientos se redujeron en todas salvo en La Rioja y en la ciudad autónoma de Melilla, donde aumentaron un 0,6 por ciento y un 4 por ciento, respectivamente.

El número de defunciones también aumentó de forma generalizada, salvo en Ceuta y Melilla, con aumentos de hasta el 6,1 por ciento en Baleares y Castilla-La Mancha.

Respecto al saldo vegetativo (nacimientos menos defunciones) fue negativo en seis comunidades, cinco de las cuales (Galicia, Castilla y León, Principado de Asturias, Aragón y Extremadura) ya lo tenían negativo en 2011.