Un millar de heridos por la caída de una lluvia de meteoritos en los Urales rusos

Las autoridades rusas han confirmado que el meteorito que ha afectado este viernes a la zona de Urales, en Rusia, era un cuerpo de gran tamaño que circulaba a 30 kilómetros por segundo y que se desintegró "en pequeños fragmentos" antes de llegar a tierra. Alrededor de un millar personas, incluidos 200 niños, han resultado heridas a causa del meteorito, según el último balance ofrecido por fuentes del Ministerio del Interior a la agencia estatal de noticias RIA Novosti.

"De acuerdo con los datos más recientes, se ha registrado un millar de heridos, entre ellos 200 niños", han indicado las citadas fuentes. La región más afectada por la caída de los fragmentos de meteoritos ha sido, con diferencia, la de Cheliabinsk y la inmensa mayoría de los afectados han sufrido cortes causados por los cristales de las ventanas que estallaron debido a la onda expansiva.

Respecto al número de personas hospitalizadas, según RIA Novosti, las cifras oficiales oscilan significativamente entre las 34 y las 112, varias de las cuales se encuentran en estado "grave".

A LAS CINCO Y MEDIA DE LA MADRUGADA

Una sucesión de partículas de meteoritos acompañadas por estelas de humo impactó hacia las cinco y media de la madrugada de este viernes, hora española, sobre las regiones de Cheliabinsk, Sverdlovsk, Kurgan y Tyumen (todas ellas en el centro de Rusia), así como en el norte de Kazajistán, según informaron el Observatorio de Yekaterimburgo y el Ministerio de Situaciones de Emergencia.

La Agencia Nacional Espacial, Roscosmos, ha confirmado las estimaciones anteriores del Ministerio del Interior según las cuales se ha tratado de un meteorito de gran tamaño que se desintegró antes de llegar a tierra "en pequeños fragmentos", y ha afirmado que el artefacto se trasladaba a una velocidad "de 30 kilómetros por segundo".

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha ordenado al Ministerio de Situaciones de Emergencia que se suministre ayuda "inmediata" a los afectados, según figura en la cuenta de Twitter de la Presidencia rusa.

Como medida de precaución, según RIA Novosti, las autoridades han cortado el suministro de gas (en pleno invierno ruso) en cientos de hogares de la región de Cheliabinsk, en la que cerca de 3.000 edificios han sufrido desperfectos y donde se han movilizado cerca de 20.000 trabajadores de los servicios de emergencia.

Según RIA Novosti, las autoridades están intentando determinar dónde han caído los fragmentos. El gobernador de Cheliabinsk, Mijail Yurevich, ha informado de que uno de los restos se precipitó en un lago situado a un kilómetro de la ciudad de Chebarkul. Aparte, un fragmento ha causado el hundimiento del techo de una factoría de zinc en Cheliabinsk, según Interior. También se ha informado de la presencia de fragmentos en las regiones de Tyumen, Kurgan y Sverdlovsk.

Las autoridades han movilizado a cerca de 20.000 rescatistas de los servicios de emergencia y han asegurado que los niveles de radiación se mantienen dentro de la normalidad. La agencia nuclear rusa, Rosatom, ha informado de que las centrales atómicas de la zona funcionan sin problemas.

NINGUNA RELACIÓN CON EL 2012 DA14

Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha asegurado en su cuenta de Twitter que el meteorito caído en Rusia no tiene "ninguna relación" con el asteroide 2012 DA14, cuyo paso está previsto para este mismo día a unos 27.000 kilómetros de distancia de la Tierra.

La Agencia Espacial estadounidense (NASA) ha informado de que el asteroide 2012 DA14, de entre 45 y 95 metros de diámetro, pasará a las 21.24 horas de este viernes a unos 27.000 kilómetros de distancia de la Tierra.

Se trataría del asteroide más cercano a nuestro planeta desde que los científicos comenzaron a observarlos rutinariamente, hace unos quince años. Los satélites de comunicación o meteorológicos suelen orbitar a unos 36.000 kilómetros.

La NASA ha asegurado que el 2012 DA14 no se encuentra en ninguna ruta de colisión con la Tierra y ha precisado que, en caso de que alcanzara nuestro planeta, se produciría una explosión mil veces más potente que la bomba nuclear lanzada sobre Hiroshima en 1945.

Tatiana Bordovitsina, profesora de astronomía de la Universidad Estatal de Tomsk, en el oeste de Siberia, aseguró dos horas antes del comunicado de la ESA a la agencia rusa de noticias RIA Novosti que el meteorito que impactó esta madrugada --en numerosos fragmentos-- sobre la zona de los Urales podría proceder del asteroide, aunque admitió que se necesitaba una investigación más a fondo.

EL METEORITO CAÍDO EN LOS URALES ES EL MÁS DAÑINO DE LOS ÚLTIMO AÑOS

La caída de un meteorito en la región rusa de Cheliábinsk, en los montes Urales, es el accidente de mayores consecuencias originado por un cuerpo celeste en la Tierra en los últimos años.

En un estudio presentado en 2010, los investigadores constataron que la caída de un meteorito de 10 kilómetros de diámetro, hace 65,5 millones de años, sobre la península mexicana de Yucatán, puso fin a la era de los dinosaurios y afectó a casi el 70% de las especies.

También fue un meteorito el responsable de una gigantesca explosión que en la mañana del 30 de junio de 1908 devastó una superficie de 2.200 kilómetros y arrasó más de 80.000 árboles cerca del río Tunguska, en la taiga siberiana (Rusia).

El suceso, que se calcula que liberó una energía 300 veces superior a la bomba nuclear de Hiroshima, no dejó ningún cráter en tierra y suscitó todo tipo de teorías exóticas, incluida la de que la explosión fuera causada por una nave extraterrestre.

Sin embargo, los estudios de tres científicos norteamericanos concluyeron que la explosión de Siberia se debió probablemente a la caída de un meteorito de piedra de 30 metros de diámetro.

El cráter de mayores dimensiones originado por un meteorito en la Tierra fue hallado en 2006 en la zona oriental de la Antártida y tiene unos 480 kilómetros de diámetro.

El cráter está sepultado a una profundidad de casi dos kilómetros bajo el hielo y se calcula que el impacto del meteorito se produjo hace 250 millones de años.

Los casos en los que fragmentos de un meteorito han alcanzado la tierra son múltiples, pero en cambio son muy escasas las ocasiones en las que hay evidencias firmes de que hayan causado daños.

En septiembre de 1999 un pequeño meteorito cayó sobre una casa de Kobe (Japón) tras perforar el tejado, sin ocasionar ningún herido. La roca se fragmentó en dos piezas al impactar con la casa, la mayor de las cuales medía 5 centímetros y pesaba 60 gramos.

En marzo de 2003 una lluvia de meteoritos, de entre 1 y 10 centímetros de diámetro, cayó sobre los estados de Illinois, Indiana, Ohio y Wisconsin, en el medio oeste estadounidense. No se registraron heridos, aunque en dos casas los objetos atravesaron los techos.

En España, se han registrado en la última década dos impactos destacados de meteoritos: uno el 4 de enero de 2004, en Villalbeto de la Peña (Palencia) y otro en Puerto Lápice (Ciudad Real), el 10 de mayo de 2007.

En cuanto a los asteroides, aunque no tan cerca como el 2021DA14, son numerosos los que son "potencialmente peligrosos" y han pasado en los últimos años cerca de la Tierra.

En marzo de 2009, el DD45, de alrededor de 30 metros de diámetro, pasó a unos 70.000 kilómetros de la superficie terrestre, sobre el oeste del Océano Pacífico, cerca de Tahití.

En octubre del mismo año un asteroide de entre cinco y 10 metros de diámetro explotó en la atmósfera sobre Indonesia con una potencia de unos 50 kilotones, tres veces la energía liberada por la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima.

En octubre de 2008, un pequeño asteroide de unos cinco metros de diámetro, colisionó con la atmósfera de la Tierra sobre Sudán, y pudo ser el primero seguido por los científicos antes de alcanzar la Tierra.