Un niño de 10 años hizo las llamadas sobre la falsa bomba en el avión de República Dominicana

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Avión de R. Dominicana |Archivo

Las autoridades dominicanas afirmaron hoy que un niño de 10 años, que se identificó como "Pablo Escobar", fue quien hizo las llamadas sobre la supuesta existencia de una bomba en un avión obligado a aterrizar el martes en el aeropuerto de Santo Domingo procedente de Bélgica.

El Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) informó de que tras un allanamiento practicado en la vivienda del menor, en el sector Sabana Perdida, de la provincia Santo Domingo, se decomisó un documento con los números telefónicos de varias instituciones estatales que ofrecen servicios de seguridad y emergencia.

De acuerdo con el DNI, la primera llamada la hizo el menor identificándose ante la operadora del Aeropuerto Internacional de las Américas como "Pablo Escobar, Señor de los Cielos", haciendo alusión simultánea a los extintos narcotraficantes Pablo Escobar y Amado Carrillo Fuentes, colombiano y mexicano, respectivamente.

Una segunda llamada confirmó la supuesta amenaza de bomba, mientras que en una tercera comunicación el menor desmiente la existencia de artefacto explosivo alguno dentro del aparato.

La principal agencia de inteligencia dominicana informó de que el menor, cuyo nombre se omite por razones legales, también realizó unas 60 llamadas telefónicas a diferentes instituciones públicas y privadas que ofrecen servicios de seguridad y emergencia como la sede central de la Policía, Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional y Meteorología.

El DNI destacó, que según el gerente de estación de Delta Airlines y presidente del Comité de Líneas Aéreas del aeropuerto de las Américas, Dorián Martínez, la falsa alarma provocó pérdidas estimadas entre los 600.000 y un millón de dólares, dado el amplio operativo montado en torno al aparato tan pronto pisó suelo local.

Además, informó de que la abuela del menor, María Altagracia Espinosa Féliz, y su hermana Ana Luisa Espinosa Espino, detenidas para ser investigadas, fueron puestas en libertad por el Ministerio Público.

El vuelo 205 de Jetairfly, procedente de Bruselas con 274 personas a bordo, fue obligado a aterrizar en el Aeropuerto de las Américas de Santo Domingo ante el aviso de bomba. El destino inicial de la aeronave era el enclave turístico de Punta Cana (extremo este).