El fuego de Navarredonda ha arrasado 500 hectáreas

El consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha cifrado este martes en algo más de 500 las hectáreas calcinadas en la localidad abulense de Navarredonda de Gredos y ha situado el origen del incendio en una finca ganadera.

Suárez-Quiñones, quien ha visitado el Centro de Recuperación de Aves Silvestres de la localidad burgalesa de Albillos, ha explicado que la investigación determinará la causa concreta del inicio de las llamas y ha señalado que, si todo se desarrolla como se prevé, el incendio quedará estabilizado "en las próximas horas".

En este sentido, ha explicado que se ha tratado de un "gran incendio" que ha afectado a superficie de matorral y pasto, fundamentalmente, pese a lo cual ha lamentado la degradación del suelo a consecuenciade las llamas.

Esta madrugada, en torno a las 3.30 horas, tuvieran que ser evacuadas 14 personas del restaurante de la Venta del Obispo.

El frente del fuego llegó a estar a unos 200 metros de este establecimiento, situado junto a la carretera N-502 (Ávila-Córdoba) que, junto a la AVP-941 y la local que une San Martín del Pimpollar y Hoyos de Miguel Muñoz, han estado durante varias horas cortadas al tráfico.

Juan Carlos Suárez-Quiñones ha aprovechado la ocasión, por otro lado, para ensalzar el "extraordinario comportamiento" de los vecinos y alcaldes de las localidades afectadas por el incendio, así como lacolaboración prestada en todo momento.

La Junta ya ha rebajado a nivel 1 de peligrosidad de acuerdo con el plan Infocal el incendio declarado en Navarredonda de Gredos, después de que alcanzase el nivel 2 debido al corte de varias carreteras y por la proximidad de las llamas a núcleos urbanos.

Actualmente, un operativo con más de 150 personas, entre medios aéreos, que han retornado a las labores esta mañana, y efectivos terrestres de la Junta de Castilla y León y de la Administración General del Estado, actúan sobre el terreno.

Los medios movilizados actualmente son cuatro técnicos, ocho agentes medioambientales, ocho cuadrillas de tierra, siete autobombas, una BRIF, tres helicópteros y tres máquinas bulldozer, una sección de la Unidad Militar de Emergencias y miembros de la Guardia Civil. Aunque se han retirado ya varios medios aéreos, el operativo desplazado se compone de más de 150 personas.