El centro de la menor acosada en Alicante dice que se "magnifica lo ocurrido".

El colegio de Alicante del que nueve alumnos han sido detenidos por, presuntamente, acosar y humillar a una compañera (de la que cinco, además, supuestamente abusaron sexualmente) ha señalado que medió en la situación y que facilitó la "reconciliación" entre los afectados. Un portavoz del colegio Inmaculada de Alicante, más conocido como Jesuitas, ha emitido un comunicado horas después de que se desvelara que una estudiante de segundo de Bachillerato, de 16 años, denunció a mediados de junio pasado ser objeto de burlas y de insultos por parte de compañeros de instituto, y que cinco de ellos, supuestamente, abusaron sexualmente de ella durante las fiestas de las Hogueras de San Juan.

"La familia de la alumna ha acudido al centro, preocupada al ver dicha noticia difundida hoy, pues tal y como está apareciendo magnifica lo ocurrido", según el comunicado.

El centro ha indicado que el pasado 17 de septiembre dicha alumna denunció ante la policía el caso de acoso escolar ocurrido durante el curso anterior, y también de una presunta "conducta sexual impropia por parte de varios compañeros en las fiestas de San Juan del año 2016 y 2017, que no había denunciado entonces".

Al conocer la denuncia, el colegio puso en marcha el protocolo de actuación ante situaciones de acoso escolar, y contactó con las familias de la alumna víctima y de todos los otros implicados, además de con la fiscal jefe del Juzgado de Menores de Alicante, Margarita Campos, a quien le pidió permiso para intervenir.

El centro ha señalado que, aunque los hechos habían ocurrido fuera del periodo escolar y fuera del centro educativo, la fiscal se mostró favorable a dicha intervención en el ámbito educativo. "A partir de ese momento, el centro, de acuerdo con la fiscalía, media entre los implicados -incluyendo en el proceso a sus familias- para tratar de clarificar y evaluar la gravedad de lo ocurrido".

Según el colegio Inmaculada, "el proceso llevado a cabo permite clarificar lo sucedido, que los alumnos sean conscientes de que cualquier conducta que atente contra una compañera está fuera de lugar" y la víctima y su familia "quedan satisfechas con la actuación del centro y la reacción de los compañeros".

De esta manera, "el diálogo permite también una reconciliación entre los alumnos afectados", dentro de un proceso que "ha permitido afrontar y resolver, en el ámbito educativo, la situación de forma satisfactoria para todos los alumnos y familias".

El centro ha continuado que, no obstante, la denuncia siguió su curso, ya de oficio, y que preparó un informe para la fiscalía y para la inspección, aunque hasta este momento aún no se lo han solicitado.

El comunicado también apunta que los alumnos implicados declararon a su debido momento ante la policía.