El calor puede matar

El calor puede matar

Beber agua o líquidos frecuentemente, no abusar de los que contengan azúcar, cafeína o alcohol, permanecer a la sombra o en lugares frescos, cubrirse con sombreros o usar ropa clara son algunos de los consejos para evitar las consecuencias del calor sobre nuestro estado de salud. La mayoría lo sabemos, pero sin embargo todos los años las cifras de fallecidos por golpes de calor están ahí y en 2010 fueron quince las personas que murieron. De ellos un 47 por ciento, tal y como ha recordado la ministra de Sanidad y Política Social Leire Pajín, estaban trabajando al aire libre o practicando algún deporte en las horas centrales del día, el 20% consumió medicamentos o alimentos intoxicados por este mismo motivo; un porcentaje similar estaba en edad de riesgo -bebes, niños y ancianos-, y el 13% restante padecía una patología previa.

Y es que el verano llega amenazante, ha confesado el presidente de la AEMET, Ricardo García Herrera, quien ha adelantado que, al igual que en primavera, predominarán temperaturas superiores a los valores normales en toda España, especialmente en el este y sur peninsular, Baleares y Canarias.

Los ciudadanos pueden suscribirse, a través de la web del Ministerio, para recibir en su correo electrónico y en su móvil las predicciones de las temperaturas. Este verano el reto de protegerse del calor es claro, ha sentenciado García Herrera, porque la frecuencia de las alertas por calor será mayor que otros años.

El objetivo de las recomendaciones de la campaña, presentadas bajo el lema "Combatir el calor está en tus manos", es concienciar a la población de que siguiendo unos sencillos consejos se pueden evitar los efectos nocivos de las altas temperaturas.

Nunca se debe dejar a nadie en un vehículo estacionado y cerrado, una situación que lamentablemente se repite cada verano y, a veces, con trágicas consecuencias. También es importante, consultar al médico ante síntomas que se prolonguen más de una hora y estén relacionados con las altas temperaturas. Mantener las medicinas en lugar fresco, porque el calor puede alterar su composición y su efecto, y hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras y zumos, son otros elementos importantes para sobrellevar el periodo veraniego.