El australopithecus sediba es pariente cercano de los primeros humanos

Un estudio dental de restos fósiles del Australopithecus sediba encontrados en el sur de África en 2008 ofrece un nuevo apoyo a la idea de que esta especie es uno de los parientes más cercanos a los primeros humanos y un pariente cercano a los previamente identificados Australopithecus africanus. Ambas especies están claramente más estrechamente relacionadas con los humanos que otros australopitecinos del este de África, según la nueva investigación, publicada en 'Science'.

El estudio revela que tanto africanus como el sediba comparten el mismo número de rasgos dentales con las primeras especies innegablemente humanas. "Nuestro estudio proporciona una prueba más de que sediba es sin duda un pariente muy cercano a los primeros seres humanos, pero definitivamente no puede determinar su posición en relación con africanus", dijo Debbie Guatelli-Steinberg, coautor del estudio y profesor de Antropología en la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos).

La investigación, dirigida por Joel D. Irish, profesor de Ciencias Naturales en la 'Liverpool John Moores University', en Reino Unido, se centró en fósiles sediba encontrados en Sudáfrica en 2008 y descritos por primera vez en una serie de artículos publicados en 'Science' en 2010. Entonces, el estudio fue dirigido por Lee Berger, de la Universidad de Witwatersrand, en Sudáfrica, quien también es coautor de la presente investigación.

COMPARAN LOS DIENTES

Irish, Guatelli-Steinberg y sus colegas ampliaron esa labor al examinar los dientes de sediba y compararlos con otras ocho especies de homínidos africanos, que incluye a los humanos modernos de África y las especies extintas de Homo, Australopithecus y Paranthropus. En total, los investigadores examinaron más de 340 fósiles y 4.571 ejemplares recientes, así como los dientes de 44 gorilas para su comparación.

La atención se centró en 22 rasgos diferentes de coronas y las raíces de los dientes que pueden dar pistas sobre la relación entre las diferentes especies estudiadas. Por ejemplo, midieron la cantidad de uno de los incisivos en forma de pala, ya que, dependiendo de las especies en este estudio, el incisivo puede no tener la depresión en la parte posterior del diente, una forma de pala débil o una traza de esa forma.

Los investigadores utilizan mediciones estandarizadas del Sistema Estatal de Antropología Dental de la Universidad de Arizona para comparar los 22 rasgos de los dientes y encontraron que en 15 de ellos, sediba y africanus coincidían, con sediba compartiendo 13 caracteres con el Homo erectus, una especie humana primitiva.

Sediba y africanus compartieron cinco rasgos dentales que no se encontraron en los primeros australopitecinos, mostrando además su estrecha relación. Ambos también comparten cinco rasgos con los primeros seres humanos, Homo habilis / rudolfenis y el Homo erectus, que no fueron compartidas con los primeros antepasados, lo que demuestra la estrecha relación entre estos dos australopitecinos y los primeros humanos.

Los dientes son una excelente manera de estudiar las relaciones entre las diferentes especies, señaló Guatelli-Steinberg. Los del registro fósil están bien conservados y los investigadores pueden comparar muestras de gran tamaño, por lo menos para muchas especies antiguas, además de que la mayoría de los rasgos dentales usados en este análisis no tienen una ventaja selectiva que podría ayudar a sobrevivir a una especie sobre otra, lo que significa que si los científicos ven un rasgo similar en ambas especies, pueden estar más seguros de que compartían un ancestro común y que el rasgo no evolucionó de forma independiente.

En muchos sentidos, estos datos dentales nuevos apoyan la investigación anterior sobre sediba, que incluyó el análisis de la parte interior del cráneo, la mano, la columna vertebral, la pelvis, el pie y el tobillo, según Guatelli-Steinberg. "Toda la investigación hasta el momento muestra que sediba tenía un mosaico de rasgos primitivos y los nuevos rasgos sugieren que fue un puente entre los australopitecinos anteriores y los primeros seres humanos", resumió.

Este investigador subraya que este análisis dental muestra que tanto africanus como sediba están más estrechamente relacionados con los seres humanos que el famoso fósil esqueleto "Lucy" que se encontró en el este de África en 1974, que representaba una especie Australopithecus afarensis, que en un tiempo se pensó que era el pariente más cercano de los humanos. Se estima que Lucy vivió hace 3,2 millones de años, mientras que sediba vivió hace 1.977.000 años y africanus, entre 3,03 y 2,04 millones de años.

CÓMO CAMINABA Y MASTICABA

Otros seis artículos publicados en 'Science' sobre Australopithecus sediba, realizados por un equipo de científicos del Instituto de Ciencias de la Evolución (ESI, en sus siglas en inglés) de la Universidad de Witwatersrand (Wits), en Sudáfrica y otras 15 instituciones globales, exponen "una visión sin precedentes en la posición de la anatomía y la filogenética de un ancestro humano temprano", según los investigadores.

Los seis trabajos representan la culminación de más de cuatro años de investigación sobre la anatomía de esta especie gracias a los restos fósiles descubiertos en agosto de 2008 en Malapa. El asutralopihecus sediba fue nombrado en 2010 por el profesor Lee Berger, autor principal y líder de este proyecto, y sus colegas.

En esencia, los seis estudios describen cómo esta especie de 2 millones de años de antigüedad caminaba, masticaba y se movía. "Este examen nos da una visión de una especie de homínidos que parece tener un mosaico en su anatomía y que presenta una serie de funciones complejas que son a la vez diferentes de las previstas para otros australopitecinos, así como para los primeros Homo", concluye Berger.