La acusada de estafar y obligar a prostituirse a una amiga niega los hechos

La mujer acusada de estafar, humillar y obligar a prostituirse a una amiga en Madrid ha negado los hechos en el juicio y ha asegurado que ella nunca pidió dinero ni obligó a nada a la víctima. Desde este lunes y hasta el miércoles la Audiencia Provincial de Madrid celebra el juicio contra Rosa de Alejandría A.G., para la que la Fiscalía pide trece años de prisión, y contra su pareja sentimental, César G. A., que se enfrenta a cinco años de cárcel.

Están acusados de un delito continuado, entre 2013 y 2015, consistente en engañar, amenazar de muerte y explotar a una mujer a la que obligaron a entregar más de 50.000 euros y a prostituirse para saldar una supuesta deuda.

En el juicio la acusada ha explicado que entabló amistad con la víctima en el colegio de sus hijos y que ésta le confesó que tenía dificultades económicas, por lo que ella le ofreció ayuda, pero que nunca le animó a un negocio ilícito ni a ejercer la prostitución.

Ha relatado que la víctima empezó a ejercer de meretriz en el polígono Marconi de Madrid debido a que tenía que mantener a sus hijos tras separase de su pareja, pero que nunca la animó a ello e incluso le dijo que "buscase un trabajo en la limpieza". "Yo no conozco a nadie en el polígono Marconi", ha indicado Rosa a las preguntas de la fiscal, si bien ha dicho que la iba a visitar porque ella se lo pedía, aunque en ningún caso para pedirle el dinero de su trabajo.

Durante la sesión de hoy también ha declarado el otro de los acusados, César, quien ha asegurado que desconocía que la víctima ejerciese la prostitución y que nunca le entregó dinero.

SOSPECHAS DE QUE ESTABA SIENDO EXPLOTADA

En calidad de testigos han declarado algunos policías nacionales, quienes han coincidido en que vieron en la víctima señales que hacían sospechar que estaba siendo explotada, como la "reticencia a hablar y la sensación de inquietud, de estar todo el rato como si la vigilaran".

Estas señales las vieron al ir a buscarla al polígono, después de que su expareja hiciese una llamada alertando de una situación extraña. Además, al registrarla encontraron una libreta con información acerca de pagos y servicios. Precisamente, en el juicio se han mostrado unas imágenes de la casa de la acusada y en una de ellas se han podido ver las hojas arrancadas de esa libreta tiradas en el inodoro, tal y como ha confirmado uno de los agentes.

La Fiscalía manifiesta que los acusados se inventaron que existía una organización criminal de albaneses para estafar a la víctima, algo que éstos han negado durante el juicio.

El juicio continuará este martes en la Audiencia Provincial con la declaración de la víctima.