Pscópata y narcista, así es el asesino confeso de Oslo

Aparece encantado de sí mismo. Con diferentes indumentarias, mirando a la cámara. Disfrazado de masón, de cazador de marxistas , con un uniforme inventado, inspirado en los templarios. Preocupado por su físico, consumía esteroides.

A diferencia de otros fanáticos, el asesino confeso noruego, no se ha suicidado. Anders Breivick . Su manuscrito de mil quinientas páginas, plagiado de Unabomber, el terrorista norteamericano que envió bombas por correo entre el 78 y el 95, también avala su afán de notoriedad y su deseo de controlar la vida y la muerte de los demás.

A juicio de los psiquiatras yp sicólogos todo esto encaja con una personalidad narcisista, según ha comentado a TeleMadrid la psicóloga forense

Blanca Vázquez. Le mueve el miedo nos ha dicho, ese es su caldo de cultivo, el miedo a lo exterior, a lo que viene de fuera. Reacciona atacando y justificándose con su ideología.

Tiene también rasgos de psicópata. La frialdad y la falta de empatía hacia el sufrimiento de sus víctimas, así lo indica según los expertos. Lo que tienen claro los especialistas en salud mental es que no ha obrado presa de un ataque de locura, ni de un brote psicótico ya que ha estado nueve años diseñando su plan.