La Policía recoge muestras de tierra de "Las Quemadillas" para su análisis

El furgón policial con José Bretón, el padre de Ruth y José, ha abandonado sobre las 18,00 horas la finca de Las Quemadillas, en Córdoba, destino a la prisión, tras permanecer algo más de una hora en el interior, donde los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), que llevan el caso de Ruth y José, han recogido tierra de las inmediaciones de la hoguera, en la que se hallaron restos óseos, que se analizan en estos momentos para comprobar si en realidad corresponden con los de los dos niños desaparecidos.

La Policía ha vuelto a la finca de las Quemadillas para extraer nuevas muestras. Los agentes han recogido arena de la hoguera donde supuestamente José Bretón quemó a sus hijos, para ayudar al estudio del ADN. Un cuarto informe del Institiuto Nacional de Toxicología ha confirmado que los huesos hallados en la finca son humanos.

En concreto, los especialistas del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses han pedido estas muestras para intentar analizar las diferencias entre los sedimentos recogidos la semana pasada dentro de la hoguera y compararlos con los de los alrededores. Dicho instituto es el encargado de elaborar los dos informes solicitados por el magistrado del caso, José Luis Rodríguez Lainz, y que deben determinar, en primer lugar, si los restos hallados son humanos, y en segundo lugar, tratar de extraer el ADN. Al respecto, el primero de estos dos informes, ya concluido, confirma que los restos óseos son de humanos, según el abogado de Bretón, José María Sánchez de Puerta, quien ha tenido acceso a un avance del mismo, aunque dice que todavía no ha llegado a la autoridad judicial.

En concreto, tras el primer informe de la Policía Científica, que concluyó que los restos óseos de la hoguera eran de animales, la acusación particular solicitó un nuevo informe al forense Francisco Etxeberría, que determinó que eran restos humanos; mientras que desde el Ministerio del Interior se requirió una nueva prueba, en este caso al paleontólogo José María Bermúdez de Castro, que igualmente puso de manifiesto que los restos de la hoguera correspondían a un niño de unos seis años.

EN BUSCA DEL ADN

Por otra parte, fuentes del Ministerio de Justicia explican que el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses podría comparar el ADN de los restos hallados en la hoguera de la finca cordobesa de Las Quemadillas con el de los niños Ruth y José. Ha sido el Servicio de Biología de esta institución de referencia en la materia quienes han estudiado estos días la viabilidad de llevar a cabo esta prueba.

Este trabajo ha contado con una dificultad añadida debido a que, como señalaban los informes realizados hasta la fecha, los restos fueron extraídos de una hoguera en la que se aplicó una plancha metálica que elevó la temperatura de las llamas a entre 650 y 800 grados. A esa temperatura es difícil conservar muestras de ADN.

En cualquier caso, antes de abordar el estudio biológico, fue preciso que el Servicio de Criminalística del citado Instituto --situado en la localidad madrileña de Majadahonda-- finalizara un nuevo análisis antropológico de estos restos que fue solicitado por el juez de instrucción número 4 de Córdoba.

A LA ESPERA DE LOS RESTOS

Entretanto, la familia materna de los menores onubenses Ruth y José tiene la voluntad de enterrar los restos óseos de los menores una vez la Policía Científica ratifique que los huesos pertenecen a los pequeños, según han confirmado a Europa Press fuentes cercanas a la investigación, que han remarcado que ésta es "la única voluntad" de la familia una vez los agentes "vuelvan a ver los huesos y haga un nuevo informe que ratifique o modifique el anterior", puesto que con eso "terminaría todo".

La madre de los pequeños Ruht Ortiz prefiere guardarse su dolor. No ha aprecido en público desde que se hicieron público los últimos informes. En un comunicado pide vivir su duelo en silencio y respeto. Su abogado podría pedir un nuevo informe al equipo de la policía científica que certificó que los huesos eran de animales. De rectificar los cuatro informes serán coincientes casi 11 meses después de la muerte de Ruth y José.