La Policía recibe once mails diarios de denuncias sobre pornografía infantil

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La cuenta de correo de la Policía Nacional denuncias.pornografía.infantil@policia.es recibe unos once mails diarios sobre posibles casos de delitos sexuales contra menores y en algunos casos han derivado en investigaciones que se han saldado con la detención de sospechosos de abusos a menores.

En los seis primeros meses de este año, los agentes especializados de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Comisaría General de Policía Judicial han recibido en este correo de denuncia unos 2.100 emails, lo que se traduce en unos once al día.

A modo de ejemplo de la eficacia de esta herramienta, la Policía señala que gracias a estas denuncias han sido detenidas tres personas en España por acoso sexual a menores y tenencia de pornografía infantil, y un cuarto ha sido imputado en Rumanía.

Esta operación, que contó con la colaboración de Interpol, Europol y los cuerpos policiales de Rumanía, se puso en marcha gracias a la colaboración ciudadana por los emails remitidos a la citada cuenta de correo, subraya la Policía en una nota de prensa.

De esta manera se conoció una situación de acoso a menores de edad de varios individuos en España y Argentina y a partir de ahí se abrieron cuatro investigaciones diferentes.

Nada más recibir la información, los agentes detectaron que un individuo estaba acosando sexualmente a una niña de 13 años, a través de internet, y averiguaron que se encontraba en Rumanía, aunque anteriormente había residido en nuestro país.

Tras ponerse en contacto con la Policía rumana a través de Europol, se consiguió identificarle y se practicó un registro en su domicilio donde se encontraron indicios de posibles nuevas víctimas ubicadas en su país de origen.

OPERACIONES

En el segundo de los casos, los investigadores también contaron con el material informático aportado por una empresa de recuperación de evidencias que también había denunciado los hechos.

Para arrestar al responsable, los agentes analizaron miles de archivos informáticos que les ayudaron a ubicar al propietario del material delictivo en la provincia de Zaragoza.

Gracias a este exhaustivo análisis, descartaron posibles víctimas en nuestro país y procedieron a la detención del investigado.

La tercera investigación llevó a los agentes hasta Argentina donde una menor de diez años denunciaba que había sido objeto de acoso sexual por parte de un ciudadano español.

A través de Interpol, y con la colaboración de la Policía argentina, los agentes recabaron toda la información posible que podía aportar la denunciante y establecieron un dispositivo que permitió su localización en la provincia de Madrid.

Tras realizar el registro domiciliario se procedió a su detención por un delito de acoso sexual a menores de edad y por tenencia de pornografía infantil.

Otro ejemplo que esgrime la Policía es la investigación a un supuesto fotógrafo profesional que intentaba captar, por medio de anuncios publicados en internet, niñas con las que elaborar un material pornográfico prometiéndoles una gira internacional como modelos.

A partir de las denuncias y de una minuciosa investigación, los agentes averiguaron que el falso fotógrafo era en realidad un residente en Cantabria con un trastorno de disposofobia o acumulación de objetos, lo que dificultó el registro domiciliario.

Finalmente, tras cuatro horas de inspección, fue localizado un ordenador con gran cantidad de material de pornografía infantil y se obtuvieron pruebas de unos posibles abusos sexuales a dos hijas menores de un amigo suyo, por lo que fue detenido e ingresó posteriormente en prisión.