Polémica por las posibles sanciones a padres de menores con reiterados comas etilicos

La propuesta de multar a los padres de los menores que repitan comas etílicos ha levantado polémica. El consumo de alcohol entre los jóvenes, menores de edad, es un problema grave en España ya que al mes, 300 menores son atendidos por esta causa en las Urgencias.

Ahora mismo el consumo de alcohol en menores es el principal problema de drogas en españa. Cada fin de semana, 300 chicos ingresan con un coma etílico en las Urgencias de nuestro pais. El doble que hace diez años.

El Gobierno quiere poner freno a esta fenomeno y estudia medidas como multar a los padres de menores que repitan comas etílicos. Es de momento una propuesta a estudiar pero que, al menos, ha generado un debate en torno a una realidad: que los menores beben e exceso.

Tanto la Confederación Católica de Asociaciones de Padres (CONCAPA), el Instituto de Política Familiar (IPF), la Unión de Asociaciones de Familias (UNAF) y la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA) rechazan de plano la propuesta de multar a los progenitores de aquellos menores de edad que caigan reiteradamente en coma etílico y exigen por contra una apuesta decidida por la educación en prevención.

Para el presidente del Instituto de Política Familiar, Eduardo Hertfelder, la propuesta, planteada este miércoles por el Delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas "es una forma más de sacar dinero" ya que "la cuestión no es multar a los padres, sino restringir el acceso de los menores al alcohol". "Es también una cuestión educacional en las escuelas y tiene por supuesto una parte de la responsabilidad en los padres, pero las cosas no se resuelven con una multa, porque al final, siempre pasa lo mismo, se convierte en una medida para recaudar más y no para resolver el problema", ha declarado.

Desde CEAPA, el presidente, Jesús María Sánchez, defiende que la sanción "no corrige conductas" y en casos como el del consumo de alcohol "no es lo más adecuado". En su lugar, recomienda trabajar "sobre el consumo responsable" y, cuando se trata de menores de edad, "buscar otras fórmulas".

Para el presidente de Concapa, Luis Carbonel, "lo que tiene que hacer el Gobierno es invertir más en la formación de padres y adolescentes" con el objetivo de "prevenir estas conductas", en lugar de castigar sin conocer las circunstancias concretas de cada caso, para lo que reclama "una mayor inversión en familia y escuela".

La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha afirmado este miércoles que la posibilidad de multar a padres de hijos que ingresen diversas veces en Urgencias por coma etílico es "simplemente una propuesta" de cara a la futura ley para prevenir el consumo de alcohol en menores. "Se intentará implicar a los padres para evitar que los niños consuman alcohol, lo demás son simplemente estudios, propuestas que todavía están sobre la mesa".

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, se ha mostrado hoy "preocupada" porque el consumo de alcohol por parte de chicos muy jóvenes se está empezando a instalar en España como si fuera "una costumbre cultural".

La delegada del Gobierno no ha querido pronunciarse "de una manera específica" sobre esta medida hasta conocer su contenido aunque sí ha subrayado la responsabilidad que tienen los padres en la educación y "en las cosas que hacen" los hijos.

"Me preocupa como madre ver que tenemos una generación de jóvenes de 11, 12 o 13 años en la que el consumo de alcohol es verdaderamente excesivo, y los padres debemos de tener mayor control sobre lo que hacen nuestros hijos", ha sentenciado.

El exdefensor del Menor de la Comunidad de Madrid Javier Urra declaró que "España es muy permisiva con el tema del alcohol" y se mostró favorable a la propuesta del delegado del Plan Nacional sobre Drogas, Francisco Babín, de sancionar a los padres cuyos hijos ingresen reiteradamente en Urgencias debido a intoxicaciones etílicas. "Si se pone una ley en la que se dice que no se puede consumir alcohol antes de los 18, se tiene que garantizar que se cumpla, que no se venda y si se encuentra a alguno con alcohol pues se le requisa" y denunció que la mayoría de los padres no quieren responsabilizarse de lo que hacen sus hijos fuera de casa.

En los últimos treinta días, uno de cada cuatro adolescentes reconoce haberse emborrachado. Los pediatras de urgencia denuncian comas etilicos a los once años o consumos peligrosos, como alcohol impregnando tampones o aplicado en los ojos para que se absorba antes y no deje olor en el aliento.

Mientras el 44 % de los padres, casi la mitad, no sabe o no quiere saber que sus hijos beben. Incluso, hay otro 25% que sin embargo permite a sus hijos beber alcohol antes de los 15 años.