Piden soluciones para la integración laboral de los enfermos mentales

En España se calcula que un millón de personas ha padecido, en algún momento de su vida, una enfermedad mental. Quien la sufre, muchos problemas para acceder a un puesto de trabajo. Hoy en el Congreso han pedido al Gobierno soluciones.

Romper los prejuicios que rodean a los enfermos mentales y favorecer su integración laboral. Es lo que pretende este colectivo que celebra su Día Mundial.

Basta un dato para dejar claro que lo de padecer una enfermedad mental y conseguir un trabajo es una tarea casi imposible. Sólo un 15% de los enfermos mentales lo consiguen. El resto, dependen de sus familias o de las ayudas sociales. Un problema que impide su autonomía y que les condena, a muchos enfermos, a una vida al margen de la sociedad.

Este lunes han estado en el Congreso, invitados por su presidenta, Ana Pastor, para reinvindicar esa integración laboral. Algunos como Basilio lo han conseguido, gracias al cupo que la Administración deja a las personas con minusvalía.

Otros son un verdadero ejemplo de cómo con tesón y esfuero es posible, a pesar de la enfermedad mental, llevar una vida casi normal. Facilitar su integración es cosa de todos, de ahí su lema: "Trabajar sin máscaras, emplear sin barreras".