Picor de ojos y nariz, las consecuencias en Madrid de la nube de polvo africano

La nube de polvo llegó a Madrid procedente del norte de África, fruto de la erosión de las rocas de la zona del Sahara, un largo camino que ha terminado en la garganta y nariz de muchos madrileños. Los efectos mas comunes de este polvo en suspensión han sido picores de nariz y ojos, sequedad en la garganta y tos y estornudos. Síntomas que se han visto agravados en el caso de los alérgicos al polén.

Afortunadamente una masa de aire atlántico que ha entrado hoy por el noreste de la Península ha comenzado ya a barrer la concentración de partículas de polvo que ha mantenido los cielos madrileños con un color plomizo. La nube africana está compuesta por partículas sólidas de tamaño microscópico que no son perjudiciales para la salud, pero si han causado molestias sobre todo en ancianos, niños y personas con problemas respiratorios.

Algunas farmacias madrileñas han notado una mayor incidencia de clientes con molestias en nariz y garganta, por lo que la venta de antiestamínicos se ha disparado. El polvo sahariano se ha combinado con un momento de mucha incidencia en el polén, por lo que los alérgicos lo han pasado especialmente mal.

Los restos de la molesta nube africana terminarán de desaparecer este fin de semana con las lluvias previstas sobre buena parte de la Península, incluida la Comunidad de Madrid