El Papa arremete contra la mafia, la corrupción, la idolatría del dinero y la economía del descarte

El Papa ha arremetido contra la mafia, la corrupción, la idolatría del dinero y la economía del descarte al tiempo que ha llamado a reaccionar "con hechos" y no solo con palabras durante el primer encuentro de su viaje apostólico a Turín.

"Estamos llamados a decir no a la corrupción, tan difundida que parece ser una actitud o un comportamiento normal. Pero no palabras, sino con hechos. No a la asociación mafiosa, a las estafas, a las mordidas", ha clamado el pontífice quien ha elogiado a San Juan Bosco en el bicentenario de su nacimiento.

Francisco que tras este encuentro se ha dirigido a la Catedral de Turín donde ha venerado la Sábana Santa en un ambiente de total silencio, ha reivindicado que el trabajo no es solo necesario para hacer girar la economía, sino también para que el hombre complete su "dignidad" y para hacer real la "inclusión social".

El Pontífice argentino ha observado que la crisis ha aumentado las desigualdades tanto económicas como sociales y ha criticado una vez más el rechazo a los inmigrantes. Así ha pedido que no se culpabilice a los inmigrantes de que aumente la competición para encontrar trabajo porque "porque ellos son las víctimas de la inequidad, de esta economía que descarta y de las guerra". "Hace llorar ver el espectáculo de estos días en los que vemos seres humanos tratados como mercancías", ha expresado.

Por ello ha pedido que se rechace la economía del descarte que pide resignarse ante los que viven "en pobreza total". "Se excluyen los niños, los ancianos, los jóvenes (con un 40% de paro) y lo que no es productivo de excluye de manera 'usar y tirar'", ha señalado el Papa.

Por último, ha criticado la idolatría del dinero "que empuja a entrar cueste lo que cueste entre los pocos que a pesar de la crisis, se enriquecen sin preocuparse de los que se empobrecen hasta el hambre".

VENERA LA SABANA SANTA

El Papa ha venerado la Sábana Santa custodiada en la Catedral de San Juan Bautista en Turín (Italia), tras haber mantenido un encuentro con el mundo del trabajo en el que ha exigido que se combata con hechos y no solo con palabras la mafia, la corrupción, la idolatría del dinero y la economía del descarte.

Francisco ha rezado durante varios minutos en silencio ante el Santo Sudario, la tela de lino que refleja --según la tradición-- las marcas físicas provocadas por la crucifixión y después ha orado ante el altar del beato Pier Giorgio Frassati. En esta ocasión, el Pontífice estaba acompañado por un grupo de sacerdotes, monjas de clausura y la Comisión experta de la Sábana Santa.

En un vídeo mensaje difundido por el Vaticano con motivo de la anterior ostensión de la Sábana Santa, el Papa afirmó que el rostro herido reflejado en la tela de lino simboliza a los "heridos por una vida que no respeta su dignidad, por guerras y violencias que afligen a los más vulnerables".

Además, dijo que aunque el rostro que refleja el Sudario Santo tiene los ojos cerrados, porque es el rostro de un difunto, sin embargo es un rostro que "en el silencio habla". "Nos lleva a subir al monte del Calvario, a mirar el madero de la cruz, a sumergirnos en el silencio elocuente del amor", expresó en aquella ocasión.

La Sábana Santa es una tela de lino que lleva la imagen detallada del frente y la espalda de un hombre que fue crucificado de manera idéntica a Jesús de Nazaret, según describen las Escrituras. La Iglesia no se ha pronunciado oficialmente sobre la autenticidad del sudario, pero la ciencia no logra explicar la impresión en el tejido del rostro y el cuerpo de los maltratos físicos propios de la crucifixión.

El manto Santo está en la ciudad italiana de Turín desde 1578, y se expone públicamente al menos una vez por cada generación. La

última exhibición, previa a la extraordinaria que se viene realizando como preparación al Jubileo, tuvo lugar en 1978, cuando fue visitada por 3 millones de peregrinos.