Móviles y GPS podrían hoy fallar por la peor tormenta solar en cinco años

Una de las regiones activas del Sol, la región conocida como 11429, ha mostrado una especial l actividad en las últimas horas, en concreto, ha emitido una intensa llamarada solar y una eyección coronal de masa que ha dado lugar a una tormenta solar que ha impactado esta madrugada sobre la Tierra. Puede provocar problemas en las telecomunicaciones, posicionamiento GPS e incluso quemar transformadores de las centrales eléctricas más cercanas a los polos magnéticos terrestres.

Las llamaradas solares liberan una energía equivalente a 10 millones de bombas de hidrógeno en unos pocos minutos. Las eyecciones coronales de masa pueden expulsar hasta 10.000 millones de toneladas de material solar a velocidades que pueden alcanzar los 4 millones de km/hora (1.000 metros por segundo). El impacto contra nuestro planeta ha sido brutal.

Después de atravesar el espacio durante día y medio, la enorme nube de partículas cargadas ha llegado el jueves, afectando las redes de fluido eléctrico, los sistemas de navegación satelital y los vuelos de las aeronaves, especialmente en las regiones del hemisferio norte.

El científico Rob Steenburgh dijo que hasta las 2:30 de la madrugada del jueves, no se había notado efecto alguno sobre la Tierra. Pero agregó que había ciertos indicios captados por un satélite que había registrado un ligero aumento en partículas de baja energía. Sin embargo, la misma tormenta podría producir coloridas auroras más alejadas de los polos de lo habitual

Según los científicos la tormenta, que comenzó con un enorme destello solar a principios de la semana, ha crecido a medida que se alejaba del Sol, expandiéndose como una pompa de jabón colosal. Cuando han llegado esta madrugada a la Tierra, las partículas se movían a mas de seis millones de kilómetros por hora.

Los astrónomos dicen que el Sol ha estado relativamente tranquilo durante algún tiempo y que esta tormenta, aunque fuerte, puede parecer más feroz porque la Tierra ha estado arrullada durante varios años por una actividad solar débil. La tormenta es parte del ciclo normal de 11 años del Sol, que se supone debe llegar a un pico de tormentas el año próximo.

Las tormentas solares no causan daño a las personas, pero sí alteran la tecnología. Durante el último pico, alrededor de 2002, los expertos descubrieron que los aparatos que usan el sistema de posicionamiento global, conocido como GPS por sus siglas en inglés, era vulnerable a las erupciones solares. Los aviones que vuelan sobre los casquetes polares también podrían experimentar problemas de comunicación durante el fenómeno, por lo que algunas líneas comerciales han tomado medidas de precaución.

Las tormentas solares también pueden ser peligrosas para los astronautas en el espacio, por lo cual la NOAA está coordinándose con el Centro Espacial Johnson en Houston para determinar si los seis residentes de la Estación Espacial Internacional requerirán refugiarse en las zonas más protegidas del laboratorio orbital.

La tormenta solar podría además estimular la formación de auroras, también conocidas como luces del norte y del sur, para los observadores del cielo en las latitudes altas del planeta.