Miguel Montes quiere luchar por los presos

El primer cigarro se lo fumó al salir de la cárcel. La primera juerga se la corrió dos horas después en un asador. Su primer error ha sido confundir el champú con un bote de aloe vera y su primera gran satisfacción: ver a sus hijas dormir. Dice haberse comportado como una madraza al estar toda la noche viendo como sus hijas dormían en un colchón hinchable mientras él permanecía en un sofá cama. Sólo ha dormido dos horas. Así ha pasado sus primeras 24 horas en libertad Miguel Montes Neiro. Uno de sus primeros objetivos es ahora contar lo que ha vivido en la cárcel.

Montes Neiro se ha comprometido hoy a luchar por quienes atraviesan una situación similar a la que ha vivido él con el fin último de que haya un sistema penitenciario basado en una reinserción real, porque el actual es "demencial". EL hasta ayer preso común más antiguo de España ha dicho que no guarda "rencor" y ha asegurado, que aunque "va a costar trabajo", quienes vivan una situación similar a la suya contarán con él. "Voy a pedir que a todo el que lleva más de veinte años en la cárcel lo echen a la calle", ha señalado durante la comparecencia, en la que ha estado acompañado por su abogado, Félix Ángel Martín quien ha asegurado estar defendiendo a todos los que viven una situación parecida a la de su defendido. 376 presos llevan al menos 34 años en prisión sin delitos de sangre.

Dice que podría pedir perdón a sus víctimas "hasta de rodillas" pero arrepentir sólo lo hace por tener 62 años y no 18. Se siente agradecido y afirma que los ocho o diez años de vida que le quedan los dedicará a sus hijos.