María, una historia con final feliz

La historia de María es una historia con final feliz. “Si las cosas pueden ir bien, ¿por qué van a ir mal?”, eso pensó su familia y con este optimismo afrontaron la leucemia que le diagnosticaron a María y ese valor fue la clave para que en unos meses estuviera curada.

Y ahora quiere transmitir su visión en positivo y repartir folletos informativos sobre la leucemia y la donación de médula. Los repartirá a todo aquel con el que se cruce porque de los seis meses de quimioterapia sólo guarda buenos recuerdos, grandes amigos y muchas sonrisas.

Dos años y dos meses después acude a revisión dos veces al año. Pero María sigue queriendo ser artista, bailar y cantar a diario, para que la historia de su vida siga teniendo un final feliz.