Llega a Barajas el espeleólogo madrileño rescatado en Perú

Llega a Barajas el espeleólogo madrileño rescatado en Perú

El espeleólogo madrileño Cecilio López-Tercero, rescatado el martes pasado de una cueva en la selva peruana en la que permaneció herido doce días, ha llegado al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas en un vuelo procedente de Lima.

Así lo han confirmado a Efe fuentes de la Federación Madrileña de Espeleología, que han añadido que López-Tercero ha sido trasladado directamente desde el aeropuerto en una ambulancia a la Clínica Cemtro para continuar con el tratamiento de sus lesiones.

López-Tercero había llegado a Lima el martes pasado tras ser rescatado de la cueva Intimachay, ubicada en Leymebamba, en una zona de difícil acceso de la región selvática de Amazonas, y sufre una fractura estable de columna vertebral lumbar 3, sin implicaciones neurológicas.

De los cerca de sesenta espeleólogos españoles que se habían desplazado a Perú para participar en la labores de rescate, aún hay 27 en el país sudamericano y su regreso a España está previsto para el próximo miércoles, han añadido las fuentes de la Federación Madrileña de Espeleología, que aún no visto a López-Tercero, ya que ha sido trasladado al hospital desde la propia pista de Barajas.

En la operación de rescate participaron los espeleólogos españoles y así como otros expertos de Italia, Francia y México, junto a unos cuarenta militares y bomberos peruanos.

Desde los 400 metros de profundidad en los que López sufrió el accidente, el espeleólogo fue trasladado a un punto seguro establecido a 300 metros y progresivamente desplazado en una camilla hasta la boca de la cueva.

Tras el rescate, el espeleólogo confesó que lo pasó muy mal tras su accidente y destacó que su rescate fue difícil por lo "innacesible" y porque es un lugar del que no se conoce nada, situado a 3.000 metros de altitud.

López-Tercero explicó también que se dedica a la espeleología desde 1992 y que este ha sido su primer accidente, que "por desgracia" ha ocurrido "en uno de los peores sitios donde lo podía haber tenido", según dijo.

"Si este accidente lo hubiera tenido en una cueva en España hubiera sido mucho mas fácil porque el tiempo de acceso hubiera sido mucho menor y no hubiera estado 12 días", afirmó