La JMJ de Madrid estará muy presente en la de Río de Janeiro 2013

La JMJ de Madrid estará muy presente en la de Río de Janeiro 2013

Hace un año Madrid vibraba con los dos millones de peregrinos que acudieron a la capital para acompañar al Papa durante la Jornada Mundial de la Juventud. En la Eucaristía de Cuatro Vientos Benedicto XVI anunció la próxima sede: Río de Janeiro. Allí, en el escenario un grupo de jóvenes entregó la Cruz de la JMJ a jóvenes brasileños.

Falta menos de un año para la cita que reunirá al Pontífice con decenas de miles de jóvenes en la ciudad carioca en julio de 2013 y hay mucho que hacer. Para colaborar en la organización, cuatro jóvenes que trabajaron en la cita de Madrid marcharán a Brasil. Allí aportarán su experiencia, pero también abordarán nuevas responsabilidades. Es el caso de Benjamín Paz. Coordinó el departamento de redes sociales en la JMJ el pasado verano y ahora en Río colaborára codo con codo con el Director de Comunicación. Todo un desafío, dice este joven para el que la JMJ de Madrid fue una experiencia inolvidable.

La JMJ se celebrará del 23 al 28 de julio en Río de Janeiro. Ya se han decidido algunos de los escenarios que acogerán a Benedicto XVI. Los actos que aquí se desarrollaron en Cibeles allí se celebrarán en Copacabana. También se utilizará la Base Aérea de Santa Cruz.

Otros voluntarios no viajarán a Río de Janeiro pero aconsejan a los jóvenes que tienen en mente acudir el año que viene a Brasil. Mar Ripoll y Fernando Peñalba es un joven matrimonio madrileño que entregó al Papa el olivo en la Puerta de Alcalá durante la ceremonia de bienvenida. Han estado en muchas Jornadas Mundiales de la Juventud y su consejo es que comiencen a ahorrar para poder pagarse el viaje a Río de Janeiro.

La JMJ de Madrid también ha sido una esperanza para la Iglesia. Seminarios y conventos han tenido nuevas vocaciones tras el encuentro con el Papa. Desde hace 8 ochos estaba cerrado el noviciado de las Siervas de María en Madrid. El pasado mes de enero se abrió con cuatro jóvenes. Una de ellas, Dévora Paz, participó en la JMJ. Asegura que escuchar al Papa le tocó el corazón y fue un impulso definitivo en su vocación religiosa.