Gisele pierde fuerza pero siguen las lluvias en toda la Península

Gisele pierde fuerza pero siguen las lluvias en toda la Península
Gisele pierde fuerza pero siguen las lluvias en toda la Península |Telemadrid

La borrasca atlántica 'Gisele' se retira de las costas peninsulares aunque su radio de influencia mantiene en alerta a siete comunidades por lluvia, nieve, oleaje y por rachas de viento que alcanzarán los 85/90 kilómetros por hora, informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su página web.

Galicia tiene activado el aviso naranja (riesgo importante) por olas entre los 5 y 6 metros en el litoral de A Coruña y Pontevedra, y alerta amarilla (riesgo) en el resto de provincias por lluvias, nevadas o rachas de viento de 85/90 kilómetros por hora.

Castilla y León continúa con alerta amarilla por nieve en las provincias de Burgos, León, Palencia y Zamora en áreas de la Ibérica, Cordillera Cantábrica y Sanabria en cotas por encima de los 1.000 /1.200 metros; Burgos y Soria están con aviso amarillo por fuertes rachas de viento.

Las comunidades de La Rioja, Asturias, Murcia, Islas Baleares y la provincia de Almería (Andalucía) tienen activado el aviso amarillo por fenómenos costeros adversos o por rachas máximas de viento.

La Aemet avisa de que con la alerta naranja existe un riesgo meteorológico importante, fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales, y con la amarilla no existe riesgo meteorológico para la población en general, aunque sí para alguna actividad concreta.

EN ALERTA POR LAS CRECIDAS DE LOS RÍOS

Un tramo del río Adaja, a su paso por la capital abulense está en nivel de alarma en Castilla y León, mientras que en otros siete, seis de Castilla y León y uno de Orense, están en alerta, según los datos facilitados hoy por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). El único nivel de alarma está, según ha detallado el organismo de cuenca a través de un comunicado, en el Adaja a su paso por la ciudad de Ávila, donde registra 73 metros cúbicos por segundo con tendencia a la baja, y por debajo del caudal punta máximo de 88 metros cúbicos por segundo del pasado sábado.

En umbral de alerta están otros siete puntos de medida: el Arlanza en Lerma (Burgos), con 42 metros cúbicos por segundo; el Bernesga a la altura del municipio de Alija de la Ribera, en León con 115 m3 por segundo; el Duratón en Sepúlveda (Segovia), con 30 m3 por segundo; y en esa misma provincia el Riaza en Languilla, que registra 21 m3 por segundo. Además, están en alarma el Támega en la localidad de Rabal (Orense), con 94 metros cúbicos por segundo; el Tormes en Encinas de Abajo (Salamanca), que registra 330 metros cúbicos por segundo, y el Valdavia a su paso por Abia de las Torres (Palencia), con 47 metros cúbicos por segundo, según las mismas fuentes.

El organismo de cuenca ha explicado que prestan especial vigilancia a la crecida del río Ucero, en Soria, que por ahora no se encuentra en estado de alerta pero puede alcanzarlo en las próximas horas. Esta madrugada se han producido aumentos de caudal hasta alcanzar niveles de alerta en tramos de los ríos Arlanza, Bernesga, Eresma, Moros, Negro, Pisuerga, Revinuesa, Tormes y Voltoya, aunque el volumen circulante ha descendido a primera hora de la mañana, por lo que recuperaban la normalidad.

INUNDACIONES, VIENTOS HURACANADOS Y CORTES DE LUZ

La borrasca atlántica Gisele ha barrido en pocas horas toda la Península -salvo el Mediterráneo oriental- y ha dejado a su paso intensas lluvias y rachas de viento muy fuerte, que en algunos puntos han alcanzado los 140 kilómetros por hora.

Parques y espacios públicos cerrados en numerosas ciudades, clientes sin suministro eléctrico y centenares de incidencias -sobre todo causadas por caída de árboles y dificultades circulatorias- son las principales secuelas al paso de esta profunda borrasca.

Apenas recuperada de los últimos coletazos de Félix, la península registra también este jueves los efectos de Gisele, que ha obligado a activar las alertas meteorológicas en un total de 38 provincias por el fuerte viento, las intensas lluvias, nevadas o el oleaje.

El fuerte viento es el componente más significativo de esta nueva borrasca, aunque las precipitaciones ha sido importantes en zonas de las Rías Bajas, en la cordillera Cantábrica, el Sistema Central, Sierra Morena y en áreas del Estrecho. Además del fuerte viento, el temporal marítimo afecta sobre todo a zonas costeras de Galicia, donde el viento del suroeste y de fuerza 8 deja olas que alcanzan entre 4 y 6 metros de altura.

También en el Estrecho y en el mar de Alborán se han registrado fuertes vientos del oeste y suroeste con fuerza 7 y olas de hasta 3 metros.