El Fandi puso algo de color a otra tarde gris en Las Ventas

FICHA DEL FESTEJO: Cuatro toros de Jandilla, con cuajo y seriamente armados, pero descastados y de nulo fondo; un remiendo de Las Ramblas (4º), voluminoso, con clase y pocas fuerzas; y un sobrero de El Torreón (2º), sustituto de otro de Las Ramblas devuelto por flojo, alto de agujas y cornalón, noble pero de escasa duración.

- El Fandi: pinchazo, estocada y descabello (silencio); estocada desprendida (palmas).

- Daniel Luque: dos pinchazos y estocada trasera caída (silencio); tres pinchazos y descabello (silencio).

- Jiménez Fortes: estocada honda contraria (silencio); estocada tendida (silencio).

Entre las cuadrillas destacó bregando José Antonio Carretero. Vigésimo primer festejo de abono, en tarde lluviosa y con casi lleno en los tendidos.

JANDILLA VUELVE A FALLAR

La ganadería de Jandilla, la única anunciada dos tardes en esta feria de San Isidro, volvió a fracasar hoy en Las Ventas. Si ya de salida el lidiado el 23 de mayo fue un encierro vacío de casta, el de seis días después, con sólo cuatro toros aprobados por los veterinarios, se fue vaciando sobre la marcha, pero tan rápidamente que ya se pararon cuando tocaban a matar.

Esta vez, al menos, los "jandillas" tuvieron más trapío y más seriedad en las cabezas. Y tan serios como ellos, aunque más altos de agujas, fueron los toros de El Torreón y Las Ramblas que remendaron el encierro pero que tampoco ayudaron a remontar otra tarde lluviosa y gris del triste mayo taurino madrileño.

Sólo El Fandi consiguió darle al ajado lienzo algunas pinceladas de color, aprovechando el buen son que tuvo el de Las Ramblas en los dos primeros tercios. El granadino lo recibió con una larga cambiada en el tercio, para después torearle con compostura y vistosidad con verónicas y chicuelinas.

Pero los momentos más vibrantes llegaron cuando El Fandi cogió las banderillas, el punto fuerte de su repertorio, y clavó tres buenos pares en un alarde de facultades y conocimiento de los terrenos.

Los dos primeros fueron en la modalidad de "la moviola", aguantando el galope del toro corriendo de espaldas hasta llegar al embroque, y el tercero en la suerte de "violín", con las dos banderillas en una sola mano y clavándolas al toro por encima de su brazo izquierdo.

Esas tres espectaculares reuniones con los palos provocaron la mayor, y casi única, ovación de la tarde. Y la faena pareció coger más vuelo aún cuando El Fandi la abrió directamente con una tanda de derechazos con las dos rodillas en tierra, pero el toro comenzó a apagarse, y el torero a descentrarse, hasta que el ambiente decayó al mismo nivel del resto de la tarde.

Porque la corrida ya comenzó a la baja con un primer toro de El Fandi que se encogió pronto, acusando tal vez una lesión interna. Y, en segundo turno, el sobrero de El Torreón tuvo calidad en sus embestidas pero no fuerzas para desarrollarla, a pesar de la suavidad con que le toreó Daniel Luque.

En cambio, con el quinto, un cinqueño de Jandilla que se defendió con genio y cierto sentido, el sevillano mostró mayores precauciones, con la muleta y con la espada.

Por su parte, Jiménez Fortes fue el único torero de la terna que lidió dos toros de la ganadería titular, y con ambos se debatió el malagueño en sendos intentos vanos e infructuosos de hacerles moverse con un mínimo celo detrás de la muleta. EFE

pa/cr/jcf