Encuentran una causa de la fibrosis pulmonar idiopática

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La fibrosis pulmonar idiopática provoca una pérdida progresiva de la capacidad respiratoria y puede ser letal en pocos años. Ahora, un equipo de científicos españoles ha demostrado que para que se desencadene esta enfermedad deben estar afectados los telómeros, las estructuras que protegen los cromosomas.

Es la primera vez que se identifica que un daño en los telómeros provoca la enfermedad, de la que se desconoce su causa, aunque se atribuye a una combinación genética y ambiental. El hallazgo, según el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), abre nuevas vías al desarrollo de terapias en una enfermedad que, hoy por hoy, no tiene tratamiento efectivo.

En la fibrosis pulmonar idiopática (FPI) -que afecta a unas 8.000 personas en España- el tejido del pulmón va desarrollando cicatrices que lo vuelven rígido y dificultan la respiración, recuerda el CNIO. A falta de una causa única y determinante, los investigadores consideran que la exposición a agresiones ambientales, como la radiación, fumar o la polución, aumenta mucho el riesgo.

Otras pistas ya apuntaban a los telómeros. Por ejemplo, muchos pacientes tienen telómeros más cortos de lo normal. Para este estudio, los investigadores de este centro crearon un ratón sin una proteína esencial para construir los telómeros en una población de células específica -llamadas células alveolares de tipo II- que es indispensable para regenerar el tejido pulmonar.

El resultado, según una nota del CNIO, no dejó lugar a dudas: la mayoría de los animales desarrollaron fibrosis pulmonar progresiva y letal. La falta de telómeros es letal para las células alveolares de tipo II y sin estas células el epitelio pulmonar no puede regenerarse y por tanto reparar daños causados por tóxicos ambientales.

Aunque este modelo de ratón demuestra la importancia de los telómeros en el origen de la fibrosis, en humanos hay algo más. En la enfermedad en humanos las agresiones ambientales juegan un papel importante y, además, el problema en los telómeros no es la falta de un gen, sino el acortamiento de los mismos.

Cuando los telómeros se vuelven muy cortos, la célula lo interpreta como un daño irreparable y deja de dividirse; si esto ocurre el tejido pulmonar no se regenera, y en cambio se activa un programa de protección contra el daño que incluye la formación de cicatrices -lo que conduciría a la fibrosis-.

Debido a esto, en un segundo paso, los científicos desarrollaron un modelo animal que combinaba acortamiento prematuro de los telómeros y daños ambientales, y concluyeron que ambos factores juntos desencadenan en este caso la enfermedad.

Estos resultados, que publica Cell Reports, sugieren que la fibrosis pulmonar idiopática podría tratarse con terapias basadas en el rejuvenecimiento de los telómeros mediante la activación del enzima telomerasa.