Cataluña implanta el coordinador parental en los divorcios muy conflictivos

Bajan los divorcios y separaciones y aumentan las nulidades
Divorcios |Archivo

Los hijos menores afectados por una separación altamente conflictiva de sus progenitores contarán en Cataluña con el apoyo de un coordinador parental, un profesional de la mediación en el ámbito familiar, que velará por el cumplimiento de las sentencias judiciales sobre custodia y régimen de visitas.

Se trata de una iniciativa intrajudicial novedosa en España -Cataluña será pionera en implementar este proyecto piloto- que adapta un proyecto instaurado con éxito desde el año 2003 en Estados Unidos para proteger y minimizar el impacto de una separación conflictiva en los hijos.

La fundación Filia de Amparo al Menor, en colaboración con el Centro de Mediación en derecho privado de Cataluña, adscrito al departamento de Justicia de la Generalitat catalana, y la Obra Social La Caixa han puesto en marcha una prueba piloto, que se ha presentado hoy.

Se estima que un 40 % de los divorcios que ha habido en España desde 1981 han sido conflictivos, según datos de la Fundación Filia recogidos a través de los colegios de abogados.

La presidenta de la Asociación Filia Cataluña y de la Fundación Filia de Amparo al Menor, Lucía del Pardo, ha considerado que en España no se cuenta con las herramientas suficientes para conseguir que se cumplan las sentencias judiciales sobre regímenes de visitas y ha loado la "valentía" de la Genenalitat al poner marcha esta iniciativa.

Lucía del Prado ha explicado que en su asociación, creada hace tres años, lleva 7.000 casos y ha recibido "20.000 peticiones de ayuda desesperada de España y Latinoamérica".

La directora del Centro de Mediación de Derecho Privado de Cataluña, Rosa Torre ha explicado que seleccionarán del registro de mediadores a veinte profesionales que se formarán voluntariamente en temas más especializados, como derecho procesal familiar, para ser los primeros coordinadores parentales en Cataluña.

Estos coordinadores parentales actuaran bajo la coordinación y supervisión de los jueces en los casos en que la sentencia judicial no haya producido el efecto pacificador que persigue y el litigio continúe y persista.

Torre ha estimado que en la prueba piloto, que empieza hoy y tendrá una duración de seis meses, prorrogables otros seis, los coordinadores parentales se encargaran de una veintena de casos de alta conflictividad, porque "por la carga de trabajo que supone, lo ideal es un mediador, un caso".