Arrepentida de abortar

La llamamos María, así prefiere que la identifiquemos. Dos años después de haber abortado aún no ha asumido lo que hizo y prefiere no ser renonocida. María asegura que ha sido víctima de esa violencia estructural de la que habla Gallardón, " en el fondo de mí yo no quería abortar yo lo que necesitaba era una ayuda para salir adelante con mi hijo" asegura "pero todo mi entorno me ayudaba a tomar esa única decisión , el aborto".

Y abortó, a sus 26 años y después de haber tenido ya un hijo de once. Nada más hacerlo sufrió una depresión " empecé a tratar mal a mi hijo mayor, me sentía mal, lloraba, me aferré en el alcohol, no era la misma persona , yo no sabía lo que me estaba pasando hasta que me dí cuenta de que lo que tenía era una depresión post aborto ".

María dice que sus padres, su pareja que al final la abandonó y sus amigas, la llevaron a abortar. Tambien el paro, porque la empresa en la que trabajaba como auxiliar administrativo le comunicó que no la renovaban por estar embarazada. "Me lo dijeron directamente" asegura María que aseguró que fue de frente y comunicó su estado aunque aún no se le notaba su estado de gestacion.

No es un caso único. Según el Gobierno 9 de cada 10 embarazadas sufre acoso laboral y una de cada cuatro acaba en el paro. Según el Instituto de Política Familiar en la actualidad las mujeres ya no son discriminadas en el trabajo tanto por el hecho de ser mujeres sino por ser madres. Aseguran que por eso se producen buena parte de los 100.000 abortos anuales. Y según Lola Velarde, portavoz de la institución "muchas mujeres se ven forzadas a abortar ellas querrían tener sus hijos pero son las presiones familiares y laborales que les obligan a abortar por eso hay que ayudar a quienes quieran tener a su hijo puedan hacerlo porque es un bien para todos".

María sigue sin pareja, ya tiene dos hijos pero no puede perdonarse por haber abortado un día. Anima a quienes pasen por una situación como la suya a que no se dejen arrastrar por las presiones.