Arranca el juicio contra celador de Olot, acusado de asesinar a once ancianos

El abogado del celador de Olot (Girona), Carles Monguilod, ha asegurado que su cliente acusado de asesinar a 11 ancianos, Joan Vila, "está arrepentido" y que no pasa un día en que no piense en las víctimas del geriátrico de La Caritat.

Monguilod ha hecho estas declaraciones antes de entrar en el Palacio de Justicia de Girona, donde este lunes empieza el juicio oral contra Vila, que se prolongará hasta el 7 de junio, cuando se entregará al jurado popular el objeto del veredicto.

De hecho, esta mañana se escoge el tribunal popular encargado de juzgar a Joan Vila; quien declarará esta tarde ante el magistrado y los once miembros del jurado --nueve titulares más dos suplentes--.

"El ahora lo ve diferente porque ha estado en tratamiento, pero cuando él explica qué pensaba y qué sentía en el momento en el cual lo hacía, cuenta que lo veía como una cosa buena, y por ello no podía hablar de estar arrepentido, pero con la perspectiva de ahora claro asegura que está arrepentido y no pasa un día en que no piense en los ancianos porque los quería", ha expuesto el letrado.

SE ENSAÑÓ CON TRES VÍCTIMAS

Monguilod ha reconocido que hasta a él le sorprende que Vila diga que quería a sus víctimas, ya que las mató y al menos con tres de ellas se ensañó; de hecho, el abogado ha afirmado que el celador no sabe dar una explicación al cambio de método -primero mataba con sobredosis de insulina o con mezcla de medicamentos, pero a las tres últimas víctimas le dio productos cáusticos- y quiere que se lo expliquen los psiquiatras.

Finalmente, el abogado defensor ha querido dejar claro que en ningún caso se está hablando de muertes por eutanasia, aunque su cliente tuviera esta sensación o percepción porque sus víctimas eran gente muy mayor y con problemas de salud.

Vila se enfrenta a una pena de 194 años de cárcel, según la petición del fiscal, Enrique Barata, que le acusa de once asesinatos con alevosía y tres de estos once con ensañamiento, al haberles suministrado productos cáusticos a sus víctimas.

Monguilod, pide que el excelador sea condenado a libertad vigilada un máximo de 20 años, mientras que las acusaciones particulares reclaman un total de 202 años de prisión.