El seguimiento a su novia permitió detener al asesino fugado de El Dueso

El seguimiento a su novia permitió detener al asesino fugado de El Dueso

Guillermo Fernández Bueno, el violador fugado de la prisión cántabra de El Dueso cuando se encontraba de permiso y detenido ayer en Senegal, será trasladado durante el día de hoy a Dakar, la capital del país, donde pasará a disposición judicial, que previsiblemente decretará su ingreso en prisión a la espera de que se tramite su extradición a España, según fuentes policiales.

Fernández Bueno fue detenido en un paso de la frontera entre Senegal y Gambia en una operación conjunta de la Policía Nacional y la senegalesa e identificado tras un examen de huellas dactilares. En el momento del arresto estaba acompañado por su pareja, una educadora social a la que conoció cuando ésta trabajaba como voluntaria en la antigua prisión provincial de Santander y con la que huyó tras un permiso penitenciario. Las fuentes no aclararon en que situación queda su pareja sentimental y si cabe imputarle algún delito por colaborar en la fuga de Fernández Bueno, con quien había mantenido un "fluido contacto" durante su estancia en prisión.

Los policías tenían conocimiento de que durante los días en que el buscado disfrutaba de su permiso penitenciario, su pareja había salido del territorio nacional por el puesto fronterizo de Algeciras con dirección a Tánger.

En días posteriores se constató el paso de ella de Marruecos a Mauritania y, dos días después, se detectó la salida hacia Senegal. En todos los cruces de frontera, la mujer iba acompañada de un varón que tenía unas características físicas similares al buscado pero que aportaba una filiación distinta en los controles de documentación.

Los agentes sospecharon que el buscado estaría utilizando la identidad de otra persona y activaron los enlaces policiales en los países limítrofes para lograr su localización.

Finalmente, y con la colaboración de la Agregaduría de Interior de la Embajada de España en Senegal y la Policía senegalesa, fue localizado detenido cuando, utilizando la identidad de otra persona, intentaba cruzar el puesto fronterizo de Karang en compañía de su pareja.

CONDENA POR VIOLAR Y ASESINAR

Fernández Bueno cumplía condena en la cárcel de El Dueso por violar y asesinar en una cafetería de Vitoria a una empleada de la limpieza en el año 2000. Además, cuenta con otra condena de nueve años por otra agresión sexual cometida con anterioridad.

Este recluso salió de la cárcel de El Dueso, en Santoña, para disfrutar de un permiso de una semana que se le había concedido pero el domingo día 21, cuando concluían los siete días, no regresó a la prisión.

Por ello, desde el centro penitenciario de Santoña enviaron una comunicación a todas las jefaturas de la Policía Nacional y las zonas de la Guardia Civil para poner en marcha el dispositivo para su búsqueda y detención. Para ello, se facilitó a las unidades de ambos cuerpos, también las especializadas en violencia contra la mujer, y sus patrullas la fotografía y la descripción del recluso para "estar atentos" por si le viesen al algún lugar, tanto en Cantabria como en el resto de autonomías.

Igualmente se hizo pública la imagen de este recluso para que, si algún ciudadano los viese, avisase a la Policía Nacional a través del teléfono 091 o del correo electrónico fugitivos@policia.es, a la Guardia Civil en el 062 o a los servicios de emergencias (112). Además, desde el jueves de la pasada semana está activa una orden internacional de detención a través de la cual se ha pedido la colaboración de los cuerpos de seguridad de otros países.

La Junta de tratamiento de la prisión de El Dueso se opuso en repetidas ocasiones a los permisos otorgados a este condenado por violación y asesinato. Fuentes de Instituciones Penitenciarias han confirmado a Europa Press que en 2012, en el primer permiso solicitado por el recluso, Guillermo Fernández, la junta de tratamiento emitió un informe desfavorable. Posteriormente, el preso recurrió la decisión y el juez de vigilancia dio la razón a Fernández y aprobó el permiso.

Estas mismas fuentes señalan que la situación se repitió con los sucesivos permisos penitenciarios: la junta de tratamiento de El Dueso se opuso y el juez de vigilancia levantó el veto. Ante esta situación, la junta decidió no emitir informes desfavorables en los siguientes permisos al ser rectificados en varias ocasiones por una instancia superior.