Rajoy avisa: "No comerciará sobre un proceso que busca fracturar España"

"Rechazamos los populismos y los combatimos con las armas de la verdad"

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| 12.02.2017 - 13:46 h
REDACCIÓN

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado que no va a "tratar ni comerciar" sobre un proceso secesionista que "pasa por encima de la Constitución", conduce a la "fractura de España" y a la "liquidación de la soberanía nacional".

"Nadie nos puede pedir que seamos cómplices de esa arbitrariedad y no lo vamos a hacer", ha remarcado el líder el PP en el discurso de clausura del XVIII congreso del partido, donde ha remarcado que el proceso secesionista catalán "es un disparate".

Rajoy ha advertido además que "un proceso de secesión no es una poda agradable hecha por un jardinero, por un amable jardinero, sino un amputación terrible y dolorosa que no hay cirujano que salve".

Y ha incidido en que nadie puede reclamar, y menos un responsable político, al Gobierno, que incumpla la Constitución y la ley, que es lo que supondría separar Cataluña de España cuando la soberanía corresponde a todos los españoles.

Mariano Rajoy se ha dirigido este domingo a los catalanes "engañados" por el independentismo, a los que les ha asegurado que la ruptura de España no es una "poda agradable hecha por un amable jardinero" sino una "amputación terrible" que supondría la salida de Cataluña de la UE, de la zona euro y la "imposibilidad de sostener" servicios públicos esenciales y prestaciones sociales.

Primero, ha señalado, tratando de "recuperar las instituciones" catalanas para que no estén "al servicio del independentismo"; segundo, reconstruyendo la "cohesión interna" en Cataluña y tercero, tratar de alejar a la Generalitat de los "extremismos" que hoy son a su juicio determinantes "y que están poniendo en serio riesgo el modelo económico y social" de esta comunidad.

PUESTA EN VALOR DE LA TRAYECTORIA DEL PP

Asimismo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha puesto en valor la trayectoria del PP al servicio de los españoles y lo ha contrapuesto con el populismo que representan partidos como Podemos, formación a la que no ha citado en ningún momento. "Rechazamos los populismos en todas partes y los combatimos como se tiene que combatir, con las armas de la verdad, la buena gestión, la cercanía y la ejemplaridad", ha proclamado.

Sin embargo, Rajoy ha obviado en su intervención la confrontación con Podemos, a los que no ha mencionado explícitamente en ningún momento. Sí que ha dicho a los españoles que la política "no es un cuento de hadas" y que hay que "remangarse" como ha hecho el Partido Popular estos años y "retirar los obstáculos" con sus propias manos.

En este contexto, ha realizado continuos llamamientos al diálogo, recordando que el PP solo cuenta con 137 diputados en el Parlamento, y ha confiado en que se imponga la "sensatez" porque España necesita "estabilidad y certidumbre" tras un año de bloqueo político. "Diálogo no significa vender favores al Gobierno sino buscar acuerdos para atender las necesidades de España y hacer posible la gobernabilidad por el interés de los españoles", ha concluido.

RAJOY PROMETE "CONCESIONES" A LA OPOSICIÓN "SI SON RAZONABLES"

Por otra parte, el presidente del Gobierno prometió este domingo hacer "concesiones" a las fuerzas políticas de la oposición en el caso de que sean "razonables". No obstante, avisó que sería una "insensatez" tirar por la borda el "esfuerzo sacrificio y los resultados cosechados" en los últimos años gracias a sus reformas.

El jefe del Ejecutivo se pronunció en estos términos ante los compromisarios, dirigentes populares e invitados de otras fuerzas políticas y colectivos que asistieron a su discurso de clausura del 18 Congreso Nacional del Partido Popular, donde revalidó su cargo con un 95,65% de los votos.

"Queremos el diálogo para mejorar", expuso el líder del PP, que a renglón seguido advirtió de las consecuencias de "desandar lo andado" y de hacer "la contrarreforma de las reformas que han sido la causa del éxito" y la recuperación económica de España.

Sin embargo, reconoció que el diálogo necesariamente "exigirá concesiones". "Las haremos sin son razonables", espetó, antes de reseñar que "algunas no serán posibles". Añadió que este talante de diálogo debe percibirse como una "herramienta" para la creación de empleo y recuperación y no como una "oportunidad para el desmantelamiento".