El acusado de intentar asesinar con un rifle a Patxi López dice que sólo cazaba perdices

Se enfrenta a 40 años de prisión por la comisión de delitos de participación activa en organización terrorista

Tomás Miguel Madina Echevarría

04.04.2016 - 08:54 h
REDACCIÓN

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El presunto miembro legal de ETA Tomás Miguel Madina Etxebarria, alias 'Basurde' (Jabalí), acusado de intentar asesinar en 2010 con un rifle con mira telescópica al entonces lehendakari Patxi López y al que fuera consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, ha negado este lunes ser un tirador selecto y ha asegurado que sólo cazaba perdices y otras aves de caza menor con la ayuda de perros.

El acusado, que se enfrenta a una pena de 40 años de prisión por la comisión de delitos de participación activa en organización terrorista y dos de asesinato terrorista en grado de conspiración, ha precisado, además, que el objetivo del arma que le fue incautado en su casa durante su detención corresponde a una escopeta de aire comprimido que le regaló su madre siendo niño.

La mira telescópica, presuntamente destinada a cometer el atentado, habría sido facilitada, según la investigación, por el 'comando' que fue interceptado el 10 de enero de 2010 en la localidad zamorana de Bermillo de Sáyago, que tenía previsto facilitar este material al 'comando Otazua' para cometer este atentado y otros, entre ellos uno contra las torres KIO de Madrid.

Durante una extensa declaración prestada ante el tribunal de la Audiencia Nacional que le juzga por estos hechos, Madina Etxebarria ha intentado desmontar todos los indicios que llevan a la Fiscalía a relacionarle con esta acción contra los dos políticos socialistas vascos.

Ha negado, en respuesta a su abogada, no sólo su participación sino también su vinculación con la banda terrorista que --ha indicado-- le contactó sin éxito por carta para proponerle colaborar e incluso el 'alias' que le atribuye la Guardia Civil. "Mi único apodo ha sido Tomi, la abreviatura de mi nombre", ha dicho.

El acusado, que según el Ministerio Público cumplió el servicio militar en una unidad de élite como Infante de Marina del Tercio de la Armada ejerciendo de fusilero y fue uno de los cinco cazadores de un total de 282 que alcanzó la máxima puntuación en la lista de 2004 de los 'cazadores de Vizcaya', también ha intentado desmontar estas pruebas.

PERITO TASADOR DE COCHES

Así, ha concretado que hizo la 'mili' en Cádiz, en la Sección de Deportes de la Infantería de Marina, como soldado raso y ha precisado que si recibió buena nota en los test de caza fue por sus conocimientos en la identificación de especies. Ha agregado que trabaja como perito tasador de vehículos en una compañía de seguros.

En cuanto a sus contactos con la banda terrorista, ha explicado pormenorizadamente cómo recibió dos misivas de la organización, que rompió por temor, y en las que se le proponía "ayudar". Tras la llegada de la segunda carta decidió acudir a la cita fijada para dar la respuesta para evitar que ETA siguiera insistiendo.

De este modo, ha justificado su presencia en la localidad francesa de Castres, dónde fue detectado por la vigilancia policial montada en el municipio. En ese contacto con un integrante de ETA Madina se negó a prestar colaboración y dijo que no quería "meterse en líos" ni "jugarse la vida" ya que tenía dos hijos muy pequeños, el menor de poco más de un año.

Su relato también ha ofrecido una coartada a las presuntas citas frustradas con los miembros del comando Otazua de ETA, que debían participar en la acción terrorista, en el monte Ganekogorta.

Dos miembros de este grupo, Beatriz Echevarría e Iñigo Zapirain, declararon tras su detención en marzo de 2011 que, por orden del entonces jefe militar, Mikel Kabikoitz Carrera Sorbe, 'Ata', tenían que acudir al monte para reunirse con "un señor de 45 años de edad, bajito, gordo y con la cabeza grande", que en el servicio militar había sido "tirador selecto'". "

La contraseña era sentarse en la cima del monte, con una pieza de fruta en la mano y un gorro rojo", apuntaron.

No obstante, el acusado -que mide 1,81 y ha indicado que jamás ha tenido un gorro de ese color- ha explicado que subió en la época a ese monte con intención de localizar el trayecto de las líneas de defensa antifranquistas durante la Guerra Civil, conocido como "cinturón de hierro", en coordinación con un grupo de conocidos con los que trabajaba sobre la memoria histórica a nivel local.

"No pertenezco a ETA, ni pertenezco ni he colaborado, no tengo alias y nunca participé en esa acción", ha asegurado.