Mas tilda de "hostil" al Gobierno tras la suspensión de la consulta

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, culpó hoy al Gobierno central de la suspensión cautelar de la consulta, pues entiende que no era obligatorio pedirla en sus recursos al Tribunal Constitucional, y llamó la atención sobre la "velocidad supersónica" con la que éste se ha reunido a estudiarlos, en el mismo día por primera vez en democracia.

Mas clausuró el acto en el que se presentó el Libro Blanco de la Transición Nacional, que reúne los 18 informes que ha elaborado en estos 15 meses el Consejo Asesor para la Transición Nacional sobre los escenarios y estrategias que se pueden presentar y adoptar en la construcción de un Estado propio catalán.

El presidente autonómico dijo que en "un Estado de convicción democrática plena y consecuente" el debate debería ser sobre estos informes, y lamentó que el Gobierno español, demostrando que es "claramente hostil" a la mayoría parlamentaria catalana, haya pedido al Constitucional la suspensión de la ley y de la consulta. Esto, recordó, no era obligatorio sino potestativo, por lo que "es el Gobierno el que está obstaculizando seriamente laa legalidad catalana".

A la vez, Mas considera "responsabilidad del presidente del Tribunal Constitucional", Francisco Pérez de los Cobos, el haber reunido al pleno con "velocidad supersónica", pues "no han esperado ni un día; eso no había pasado nunca".

El presidente de la Generalitat recordó que Pérez de los Cobos fue recusado por el Parlamento catalán hace meses por su "larga militancia" en el PP y su "animadversión" hacia temas catalanes, aunque la solicitud fue rechazada.

RESPUESTA A RAJOY

En respuesta a la intervención que ha hecho tras el Consejo de Ministros el presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, Mas ha negado que la consulta del 9N sea un referéndum encubierto.

También ha criticado que afirmara que es ilegal antes de que se pronunciara el TC --"Montesquieu en estado puro"--, y ha reivindicado la potestad de la Generalitat de proponer cambios normativos sin límites, así como la necesidad de que el Gobierno central escuche la voluntad popular antes de tomar cualquier iniciativa institucional, política y legal.

Ha invitado de nuevo al Gobierno central a ser los que pregunten a los catalanes si consideran que no se puede hacer como se plantea desde la Generalitat, aunque ha lamentado que tampoco acepten esta posibilidad: "Ni preguntan ni dejan preguntar. Probablemente lo que temen es la respuesta".

"Les da miedo la respuesta, cuando lo que debería darles miedo es que no pueda haber respuesta", ha zanjado en una intervención que ha arrancado con el agradecimiento a los miembros del CATN de su trabajo.