Las antenas de telefonía desmontan la coartada del 'Cuco' y lo sitúan en Nervión la noche del crimen

Las antenas repetidoras de telefonía móvil ubican al menor conocido como el 'Cuco' en la barriada de Nervión en torno a las 00,10 horas del día 25 de enero de 2009, cuando recibió una llamada de una amiga de Marta del Castillo --Alejandra-- en la que la preguntaba por la víctima, mientras que él siempre había defendido que, tras participar en un botellón en Santa Clara se marchó a su casa, donde llegó a las 23,30 horas y se puso a dormir, según ha explicado a los periodistas la abogada de la familia, Inmaculada Torres.

Al término de la undécima sesión del juicio que celebra el Juzgado de Menores número 3 de Sevilla, la letrada de la familia de Marta ha hecho referencia a la declaración por videoconferencia de los peritos del Cuerpo Nacional de Policía que analizaron el posicionamiento de los teléfonos móviles tanto del menor como de los mayores de edad. Según este posicionamiento, el menor recibió una llamada a las 00,10 horas que fue captada por la antena repetidora de la Avenida de San Francisco Javier, lo que, según Torres, hace "imposible" que el acusado se encontrara durmiendo en su casa de Rochelambert.

En este sentido, Inmaculada Torres ha puesto de manifiesto que, según han explicado los peritos, "si una persona está en una zona, la llamada repercute en las antenas repetidoras de la zona, y no en otras que están más alejadas", por lo que "es imposible" que a la hora descrita "estuviera en su casa durmiendo", añadiendo además que el teléfono del menor no se posiciona entre las 19,37 y las 23,38 horas del día 24 de enero, cuando le llamó la madre de Marta preguntándole por su hija, así como desde las 1,38 horas del día 25 hasta el día siguiente.

"Está claro que el menor no estaba en su casa durmiendo, porque además nadie lo ve en su casa durmiendo, e incluso su padre, que podría haberlo visto, se ha acogido a su derecho a no declarar, porque supongo que no quiere perjudicar a su hijo porque no lo vio", según ha proseguido la letrada de la familia de Marta del Castillo, quien ha añadido, asimismo, que el menor acusado de la violación y el asesinato de Marta no hizo ninguna de las llamadas descritas, sino que siempre las recibió.

PREOCUPADO POR SU PERRO Y POR LAS NAVAJAS QUE COLECCIONABA

Por otro lado, en la jornada de este jueves se han escuchado algunos fragmentos de conversaciones que fueron grabadas entre los meses de marzo y abril, una vez que el menor fue detenido y trasladado a un centro de menores de la provincia de Jaén. La mayoría de ellas las mantiene con su madre, Rosalía García, quien, en "reiteradas" ocasiones, le dice: "cállate, no digas nadas, que el teléfono está pinchado, ya iré yo por allí para hablar contigo".

En estas llamadas, el menor, que siempre hablaba "lloriqueando y haciéndose la víctima", mostraba su preocupación "por lo que van a decir su amigos" y por el hecho de que su madre pudiera tirar la colección de navajas que guardaba en su domicilio y la Policía pudiera sospechar algo, señalando el menor que esas navajas "no tienen nada". En otra llamada, el menor informa a la madre de que le habían "pillado" en el centro de menores con la cuchilla de un sacapuntas en un botín. "Siempre me estoy metiendo en líos, primero el follón de la Marta y ahora el de la cuchilla", asegura en esta conversación el procesado.

"Esta es la única vez que el menor nombra a Marta", ha aseverado la abogada, quien ha criticado que "en ningún momento muestra sentimientos de compasión o de pena por lo que le ha pasado a Marta, e incluso muestra más sentimiento por el perro que tiene la familia, con el que incluso habla por teléfono", añadiendo que "en ningún momento le dice a su madre que se ponga en contacto con la familia de Marta, aunque sí se preocupa por que contacte con la madre de Samuel".

SIN "SORPRESAS" ESPECIALES

A su juicio, todo ello "no es compatible con la amistad y el cariño que decía tener por Marta, pues incluso no participó en las labores de búsqueda y desapareció". "El estaba preocupado de lo que se le venía encima desde el principio, e incluso antes de que se sospechara de él, según las declaraciones de los testigos", ha añadido Torres. En otra conversación, según ha informado el abuelo de la joven, José Antonio Casanueva, el abogado del menor lo llama desde Rota y le dice que "esté tranquilo, que la cosa va muy bien, de puta madre".

En la undécima jornada del juicio que se sigue contra el menor en el salón de plenos de la Audiencia Provincial de Sevilla también han comparecido los psicólogos que atendieron a los padres y a las hermanas menores de edad de Marta del Castillo, quienes han ratificado el daño "grave" y "desmesurado" causado por el hecho en sí y porque, a día de hoy, no se haya podido encontrar el cuerpo.

De su lado, fuentes de la Fiscalía han explicado a los periodistas que en el desarrollo del juicio no se han producido "sorpresas especiales" respecto a lo que consta en la instrucción, por lo que a partir de este momento comenzará a trabajar en su informe de conclusiones finales, que presentará el próximo martes, aunque todo apunta a que mantendrá los cargos contra el 'Cuco' de violación y asesinato y pedirá seis años de internamiento en un centro cerrado seguidos de tres años de libertad vigilada.

SEGUN EL ABOGADO DEL 'CUCO', "NO HAY PRUEBAS" QUE LO INCRIMINEN

Por su lado, el abogado del menor, Fernando de Pablo, ha explicado que la primera parte de la sesión de este jueves ha sido "muy dura" por los testimonios de los psicólogos, que "han relatado lo mal que lo pasa la familia, algo muy natural, pero un trago duro escucharlos". Además, ha precisado que las transcripciones de conversaciones telefónicas escuchadas "no aportan nada nuevo, sino que redundan en que el menor no ha participado". "No hay pruebas contra él", ha sentenciado.

Por su parte, el padre de Marta, Antonio del Castillo, ha señalado a la salida del juicio que lo que se deduce de las grabaciones escuchadas es que "los padres del 'Cuco' saben todo lo que pasó y no quieren ni que el niño hable", una actitud que "sorprende", puesto que "el niño habla por teléfono sobre las navajas y la madre le advierte corriendo de que está pinchado y que no diga nada, tan claramente".