Todos los radares de tráfico aplican desde hoy el nuevo margen de tolerancia

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha un nuevo plan estratégico de gestión de la velocidad en las carreteras, principalmente las secundarias, con varias medidas que afectan a los radares y con los objetivos fundamentales de reducir la siniestralidad y que los conductores cumplan los límites y no sancionarles.

La directora general de Tráfico, María Seguí, anunció hoy este plan en un encuentro con periodistas en Madrid, donde estuvo acompañada del subdirector de Movilidad, Jaime Moreno; el gerente de la Unidad de Normativa, Javier Villalba; el director del Centro Estrada, Alberto Arbaiza, y el director de Comunicación, Paco Altozano.

Seguí sentenció que "no tenemos ningún interés en sancionar más". "Nuestro afán no es el de sancionar, sino el de transmitir a la población la importancia de cumplir los límites de velocidad", reiteró.

Este nuevo plan estratégico, que será evaluado dentro de un año, gira en torno a cuatro medidas principales. Una de ellas es que la DGT ha dictado una instrucción por el que hace público que todos los radares, tanto fijos como móviles, tienen un umbral de tolerancia a partir del cual comienzan a saltar para que el conductor reciba la correspondiente multa por exceso de velocidad.

LIMITES Y TOLERANCIA

Ese umbral se aplica a todas las carreteras españolas, salvo las de Cataluña y el País Vasco, que son competencia de sus respectivos gobiernos regionales, y es de 7 km/h si la velocidad del vehículo es inferior a 100 km/h y del 7% si es superior.

De esta forma, los radares multarán a los conductores cuando circulen 8 km/h por encima de los límites de velocidad de 30, 40, 50, 60, 70, 80 y 90 km/h. Con el límite a 100 km/h multarán a partir de 109 km/h, con 110 km/h lo harán a 120 km/h y con 120 km/h sancionarán a partir de 131 km/h.

Seguí explicó que esta medida del umbral de tolerancia (no confundir con el margen de error de cada radar) se hace "clara, explícita y concreta" con los objetivos principales de aumentar la fluidez del tráfico y la reducción de la siniestralidad.

Afirmó que a los responsables de la DGT les ha costado "varios meses" meterse "en la cocina hasta el fondo" para homogeneizar los umbrales de tolerancia de los aparatos sancionadores.

TODOS VISIBLES

Por otro lado, todos los radares de la DGT serán visibles antes de este verano, tanto los fijos como los móviles. Moreno señaló que los vehículos de la Guardia Civil se ubicarán de tal manera que puedan ser vistos por los conductores en emplazamientos seguros de 1.200 tramos de carreteras secundarias que la web de Tráfico irá publicando periódicamente.

Moreno indicó que los controles de velocidad con radares móviles en esos tramos serán "cortos y rotativos" y añadió que "es mucho más efectivo que se vea que el agente está haciendo controles de velocidad a que le llegue la denuncia al conductor".

Arbaiza precisó que los 1.200 tramos serán seleccionados según criterios técnicos en los que confluyen el número y la gravedad de los accidentes graves (con víctimas mortales o heridos que necesiten hospitalización) y la velocidad media por la que se circulan por ellos.

Seguí añadió a este respecto que si un guardia civil detiene a un conductor por exceso de velocidad, aprovechará en ese momento para solicitarle la ITV y el seguro del vehículo, así como para someterle a controles de alcohol y drogas.

LIMITES DIFERENCIADOS SEGUN EL TIPO DE VEHÍCULO

Por otra parte, la totalidad de radares de la DGT se adaptarán antes del próximo 1 de marzo para discriminar por tipo de vehículo, aunque algunos ya lo están haciendo, de tal manera que multarán en función del límite de velocidad específico de cada uno de ellos.

Así, el Reglamento General de Circulación, de 2006, señala que el límite de velocidad es de 100 km/h en autopistas y autovías para autobuses, vehículos derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables, y de 90 km/h para camiones, vehículos articulados, tractocamiones, furgones y automóviles con remolque de hasta 750 kilogramos (120 km/h para los coches).

En las carreteras convencionales con arcén pavimentado de al menos 1,5 metros de anchura o con más de un carril para alguno de los sentidos de circulación, el límite está fijado en 90 km/h para autobuses, vehículos derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables, y 80 km/h para camiones, tractocamiones, furgones, vehículos articulados y automóviles con remolque (100 km/h para los automóviles).

Y en relación al resto de las vías interurbanas, es de 80 km/h para autobuses y furgonetas, y 70 km/h para camiones, furgones, vehículos articulados y automóviles con remolque (90 km/h para turismos). Los radares fijos y móviles de las carreteras multan cuando se supera la velocidad máxima permitida para los coches y no la del resto de los vehículos.

Y la cuarta medida del nuevo plan estratégico de velocidad es el traslado de 30 aparatos de autopistas y autovías para instalarse como radares de tramo en vías convencionales en los próximos meses, de manera que se mantendrán los cerca de 850 equipos de medición de la velocidad con los que cuenta la DGT, que no prevé ampliar esta cantidad.

Seguí ha dicho también que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han recibido la instrucción de dedicar un tercio de su labor a vigilancia, otro tercio a asistencia y el tercio restante a campañas de control.