Toxo cede el testigo en CCOO tras una vida dedicada al sindicalismo

nacional

| 30.06.2017 - 14:59 h
REDACCIÓN

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Tras 40 años de sindicalismo y 8 al frente de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha dejado hoy su cargo como secretario general "tranquilo y convencido de haber hecho lo mejor" para el sindicato con esta decisión, que tomó hace tres años.

Toxo empezó a ser sindicalista con 15 años -cuando aún no se llamaba ni sindicalismo- y lo ejerció en plena dictadura, incluso en la clandestinidad, dando ejemplo de compromiso y dedicación.

Ahora, con casi 65 años, ha decidido ceder el testigo para revitalizar el sindicato atrayendo nuevas ideas y talento y poder dedicarse así a su familia, a los que espera compensar tras años de renuncias.

Electricista de profesión y sindicalista por vocación, Toxo (El Ferrol, 1952) comenzó su andadura laboral como trabajador de la Empresa Nacional Bazán, donde ingresó como aprendiz con 14 años, y en seguida tomó contacto con la actividad sindical.

Serio hasta cuando sonríe, el carácter tímido y reservado de Toxo estuvo marcado por una infancia en una pequeña aldea gallega, donde posteriormente haría sus primeros pinitos como sindicalista al lanzar huevos rellenos de tinta contra la pantalla de un cine que proyectaba "Boinas Verdes".

Vivió con mucha intensidad las movilizaciones del 10 de marzo de 1972 en El Ferrol, en las que perdieron la vida dos compañeros del astillero en el que trabajaba, Amador Rey y Daniel Niebla, una pérdida que tiene siempre muy presente, cuentan sus más allegados, acudiendo cada año al homenaje que les rinden.

Él fue detenido y encarcelado durante unos meses, para pasar después a la clandestinidad que le llevó a utilizar una identidad falsa durante cuatro años, Ángel Luna González, si bien su "nombre de guerra" con el que siguió actuando era Felipe.

La Ley de Amnistía, aprobada en octubre de 1977, supuso un punto de inflexión para la actividad sindical y Toxo pudo recuperar sus derechos y su empleo en el astillero naval de Bazán, donde fue presidente del Comité Intercentros.

Desde 1995 y con la fusión del metal y la minería, Toxo es nombrado secretario general de la Federación Minerometalúrgica, cargo que deja en 2004, cuando es elegido miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO en el 8º Congreso de la organización, con el cargo de secretario de Acción Sindical y Políticas Sectoriales.

El 20 de diciembre de 2008 fue elegido secretario general de CCOO en un Congreso "dramático y de infarto", aseguran desde su entorno, ya que tradicionalmente se permitía continuar al líder hasta agotar su mandato (en total 12 años).

Aunque ya se había presentado a la Secretaría General en 1999 (finalmente se retiró), en esta ocasión la inercia de mantener al líder fue cortada por Toxo quien, con un escaso margen de 28 votos, le arrebató el puesto a Jose María Fidalgo y logró "una empresa titánica".

Uno de los grandes méritos atribuibles a Toxo fue unificar una organización que se había quedado "partida por la mitad" en un marco de tensión, logrando formar un equipo a los pocos días en el que participó todo el mundo.

Junto al ex secretario general de UGT Cándido Méndez, convocó tres huelgas generales (septiembre de 2010, marzo de 2012 y enero de 2013) promovidas contra las políticas del Gobierno; las dos primeras, contra el de José Luis Rodríguez Zapatero y la última, contra el de Mariano Rajoy.

Tras 40 años vinculado al sindicalismo, lamenta situaciones cuyas consecuencias ha sufrido pese a que se escapaban a su control, como fue el caso de las tarjetas black de Caja Madrid, en el que han estado implicados seis consejeros nombrados a petición de CCOO entre los más de 60 imputados.

Ahora, deja CCOO en manos de una nueva generación de sindicalistas que deberán hacer frente a retos de una España con un mercado laboral al alza pero con una calidad del empleo resentida y unos salarios y pensiones que han perdido poder adquisitivo.