Superar la participación del 43%, gran reto de las europeas

Elecciones. mesas

nacional

| 23.05.2014 - 17:36 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Los europeos acudieron por última vez a las urnas hace cinco años y entonces la tasa de participación fue del 43 por ciento, la más baja desde que en 1979 se instauró la votación directa para elegir al Parlamento Europeo. Cinco años después, con la peor crisis económica de por medio y el rescate de varios Estados miembros, el reto para Bruselas y los partidos políticos es conseguir superar esa cifra.

Pero no parece fácil. La desafección de los ciudadanos ha sido constante en estas últimas décadas, también a nivel nacional, y la grave crisis económica de los últimos años no ha hecho sino alejar aún más a los ciudadanos de las instituciones europeas, a las que muchos de ellos responsabilizan de la situación en sus países ante las medidas de austeridad adoptadas por muchos gobiernos.

Los sondeos de opinión parecen confirmar este hecho y los primeros datos que hay de Reino Unido y Países Bajos, donde ayer votaron ya sus ciudadanos lo confirman. Según el único sondeo a pie de urna en Países Bajos, apunta a una participación del 35 por ciento, un poco por debajo del 36,75 de hace cinco años.

En el caso de Reino Unido, aunque no hay datos oficiales, los que se tienen por las elecciones municipales que se celebraron en buena parte del país apuntan a que aquí también habría rondado el 30 o 35 por ciento, en línea con el 34,7 por ciento de 2009.

Lo cierto es que desde las primeras elecciones en 1979, en las que solo participaron nueve países --los seis fundadores junto a Reino Unido, Irlanda y Dinamarca--, la participación ha ido cayendo en picado. Entonces, participaron el 61,99 por ciento de los votantes.

En 1984, con Grecia ya incorporada, la participación fue del 58,98, mientras que en 1989, con España y Portugal ya como estados miembros, fue de 58,41 por ciento. En 1994, bajó al 56,67, mientras que cinco años después, en 1999, se situó en el 49,51 por ciento.

GRAN AMPLIACIÓN

Con la 'gran ampliación' al este de 2004, que vio la entrada de diez nuevos estados miembros, el interés de los europeos por el Parlamento comunitario no aumentó, ya que la participación ese mismo año fue del 45,47 por ciento.

En las últimas elecciones, cayó al 43 por ciento. Entonces, la participación más elevada se registró en Luxemburgo, con un 90,75 por ciento, si bien hay que tener en cuenta que en este país -al igual que en Bélgica, Grecia y Chipre- el voto es obligatorio. Por contra, los lituanos resultaron ser los menos interesados, ya que solo el 20,98 por ciento acudieron a las urnas.

En el caso de España, se votó por primera vez para elegir a nuestros eurodiputados en 1987, tras la entrada del país en la UE, con una participación del 68,52 por ciento. En las primeras elecciones europeas junto al resto de miembros, en 1989, cayó al 54,71 por ciento, para subir en 1994 al 59,14 por ciento. En 1999 volvió a subir hasta el 63,05 por ciento.

Sin embargo, en los últimos diez años la desafección de los españoles ha ido en aumento. Así, en 2004 la participación fue tan solo del 45,14 por ciento, mientras que en 2009 se situó en el 44,9 por ciento, muy cerca del 43 por ciento a nivel comunitario.