Sáenz de Santamaría dice que Picardo "ha faltado el respeto a los españoles"

El Gobierno aprueba el proyecto de Ley de Consumo

Mejora la seguridad en las transacciones a distancia

Sáenz de Santamaría dice que Picardo "ha faltado el respeto a los españoles"

El Gobierno corrige a Montoro y dice que "es consciente" de que se han reducido salarios

nacional

| 11.10.2013 - 15:06 h
REDACCIÓN

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha señalado que con sus palabras en la ONU el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, "ha faltado el respeto" a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y "al conjunto de los españoles".

En rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, Sáenz de Santamaría ha respondido así a Picardo, quien ante la Comisión de Descolonización de la ONU habló de una "campaña de odio" lanzada por España este verano que incluyó "invasiones" por parte de la policía y las fuerzas armadas españolas en aguas territoriales británicas e incluso de "disparos contra gibraltareños inocentes".

"Creo que las declaraciones de la autoridad local de Gibraltar se califican por si solas. Ha faltado el respeto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al conjunto de los españoles", ha considerado la vicepresidenta.

Ha recordado que el Ministerio de Exteriores ha enviado una queja a la Embajada del Reino Unido en España, subrayando que intervenciones como las de Picardo "dificultan la solución de los contenciosos pendientes sobre Gibraltar, precisamente en un momento en el que España y el Reino Unido se han mostrado dispuestos al diálogo".

Y ha informado también de que el departamento que dirige José Manuel García-Margallo ha instruido al Representante Permanente de España ante Naciones Unidas para que presente una carta al presidente de la IV Comisión, donde intervino Picardo, expresando "el más rotundo rechazo por tales afirmaciones e instándole a que adopte las medidas oportunas".

EL GOBIERNO CONSCIENTE DE QUE LOS SALARIOS "SE HAN REDUCIDO O AJUSTADO"

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, no ha querido entrar en el debate sobre si los salarios caen en España y se ha limitado a asegurar que el Gobierno "es consciente" de que "muchas personas han perdido su empleo y otras han reducido o ajustado su salario" durante la crisis.

Sáenz de Santamaría ha añadido que el Gobierno también es consciente de que los funcionarios "llevan bastante tiempo con el sueldo congelado".

"Tenemos que reconocer el esfuerzo que están haciendo todos los españoles y la patronal y sindicatos", quienes firmaron un pacto de moderación de rentas en febrero de 2012, que ha dado lugar a la moderación de los salarios pactados en convenio.

La vicepresidenta del Gobierno ha evitado así dar su opinión sobre las palabras del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, quien el pasado miércoles indicó en el Congreso de los Diputados que los salarios no están bajando, sino que crecen menos, aunque luego precisó que se refería sólo a esos salarios pactados en convenio, que en septiembre se incrementaron un 0,6%.

LEY DE CONSUMO: PROTECCIÓN EN LAS TRANSACCIONES A DISTANCIA

Además, el Consejo de Ministros ha aprobado este viernes el proyecto de Ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Derechos de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias con el objetivo de mejorar su protección en todas las transacciones a distancia.

El texto incorpora la Directiva Europea de Derechos de los Consumidores, refuerza la seguridad jurídica de los consumidores y empresarios en operaciones de comercio electrónico o amplía el plazo legal para que el consumidor pueda desistir del contrato a un mínimo de 14 días naturales, se completa la información que, por ley, habrá que facilitar a los consumidores y se les dota de nuevos derechos en cuanto a los plazos de entrega y riesgo de pérdida o deterioro del bien adquirido.

Asimismo, establece que el consumidor tenga que aceptar el precio final antes de que concluya la transacción para evitar las cargas encubiertas y que en los contratos telefónicos, el consumidor y usuario solo quedará vinculado una vez haya firmado la oferta o enviado su acuerdo por escrito en papel, por fax, correo electrónico o SMS.

Se trata de la ley con la que se adaptará a la legislación española la Directiva 2011/83/UE del Parlamento Europeo y del Consejo sobre los derechos de los consumidores. Tras haber pasado por Consejo de Ministros el pasado 19 de abril como anteproyecto y tras el dictamen del Consejo de Estado y el trámite de audiencia, el proyecto pasará ahora a ser debatido en el Parlamento.

"A partir de ahora, los españoles podrán llevar a cabo operaciones de comercio electrónico, suscribir contratos a distancia y fuera del establecimiento de empresarios con mayor confianza y garantías", ha afirmado la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha asegurado que la norma será también "positiva" para los empresarios, que "podrán incrementar su actividad, ya que una mayor garantía de los derechos de los consumidores, impulsará el uso de las nuevas tecnologías como un medio seguro para bienes y servicios".

400.000 QUEJAS EN 2012

Según ha explicado la ministra, los servicios de telecomunicaciones, el agua o los seguros son contratados a distancia y ha precisado que más de 400.000 de las reclamaciones presentadas en 2012 corresponden a estos sectores.

También ha advertido de que el auge de las nuevas tecnologías, como Internet o la telefonía móvil de última generación, han multiplicado las ofertas y los contratos de los usuarios por esta vía. Asimismo, Mato ha dicho que el comercio electrónico en un sólo trimestre tiene un volumen de negocio de 2.700 millones de euros con un total de 33,8 millones de operaciones, y ha asegurado que "se prevé que siga creciendo".

Por todo ello, ha señalado la urgencia de aprobar un marco normativo claro para reforzar la seguridad jurídica del consumidor como del empresario; elevar el nivel de protección de los usuarios; y contribuir a eliminar las disparidades existentes en la legislación europea, lo que, según ha dicho, "estaba creando obstáculos en la cohesión del mercado comunitario.

EVITAR CARGAS ENCUBIERTAS

Entre las novedades del proyecto figuran medidas para evitar las "cargas encubiertas". Así, el empresario tendrá que velar porque el consumidor, al realizar un pedido a través de Internet, confirme que es consciente de que éste implica una obligación de pago. De este modo, el usuario siempre tendrá que aceptar el precio final antes de que concluya la transacción.

Si el empresario no obtiene el consentimiento expreso del consumidor para un pago adicional al acordado y, en su lugar, lo deduce utilizando opciones por defecto, el usuario tendrá derecho al reembolso del pago.

En cuanto a los cargos adicionales que pueden derivarse de los contratos formalizados a distancia, el proyecto establece nuevas reglas. Por ejemplo, en el caso de que el empresario decida habilitar una línea telefónica para comunicarse con sus clientes en relación al contrato, el uso de esta línea no podrá suponer un coste superior al de la tarifa básica.

Además, los empresarios no podrán facturar al consumidor cargos por el uso de determinados medios de pago que superen el coste al que tienen que hacer frente ellos por el uso de los mismos.

CONTRATOS TELEFONICOS

Por otra parte, el Proyecto aborda la contratación telefónica de bienes y servicios y propone un sistema que proteja a los consumidores y usuarios, y que al mismo tiempo no supone cargas excesivas para los empresarios.

En los casos en los que la empresa sea la que se ponga en contacto telefónico con un usuario para formalizar el contrato, deberá confirmar la oferta por escrito o, salvo oposición expresa del consumidor, en un soporte duradero.

La oferta no será vinculante hasta que el consumidor haya firmado la oferta, o enviado su acuerdo por escrito ya sea en papel, por fax, correo electrónico o por un mensaje de SMS. De este modo, se asegura que el consumidor es plenamente consciente de lo que está aceptando al garantizarse adecuadamente que recibe la información precontractual obligatoria, algo que no es posible si el proceso completo se lleva a cabo en una única conversación telefónica.