Repsol inicia el primer sondeo en aguas canarias a 54 kilómetros de Fuerteventura

Tiene dos objetivos, llegar a una profundidad de 1.920 metros y luego a los 3.100 metros

Rivero: Ha comenzado el asalto de una empresa privada al territorio canario

Retenido el barco Arctic Sunrise de Greenpeace en el puerto de Arrecife

nacional

| 10.01.2017 - Actualizado: 19:01 h
REDACCIÓN

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La compañía Repsol ha comenzado hoy las prospecciones en busca de petróleo en aguas próximas a Canarias, ante la indignación del Gobierno regional, cuyo presidente, Paulino Rivero, ha declarado que se trata del asalto de una empresa privada a recursos del pueblo canario. Las prospecciones han sido autorizadas por el Gobierno y el ministro de Industria, José Manuel Soria, ha asegurado que los sondeos son positivos para el sector turístico y para la industria local.

En sus primeras siete horas de trabajo, el buque Rowan Renaissance, situado a unas sesenta millas al este de Lanzarote y Fuerteventura, en el punto conocido como Sandía, ha perforado 90 metros de subsuelo marino.

La perforación llegará a 3.000 metros de profundidad total, es decir, 880 metros de lámina de agua más algo más de 2.000 de subsuelo y la compañía espera saber si hay hidrocarburos rentables entre finales de enero y comienzos de febrero de 2015.

En este primer sondeo, Repsol ha invertido 200 millones de euros y desembolsará otros 100 millones para un segundo sondeo en el punto denominado Chirimoya en caso de obtener resultados positivos en los trabajos que ha iniciado esta mañana.

QUEJAS DEL GOBIERNO CANARIO

El portavoz de Repsol Marcos Fraga ha asegurado que los sondeos se realizan "con todas las garantías" de seguridad y que la compañía utiliza el estándar noruego, el más estricto del mundo.

Los argumentos de la compañía no convencen al Gobierno de Canarias, que teme los efectos que podrían tener en el turismo y en el medio ambiente las perforaciones y un eventual derrame petrolífero.

El presidente canario, Paulino Rivero, ha mostrado su indignación por el comienzo de las prospecciones, que considera el "asalto de una empresa privada al territorio canario" para "usurpar", con el apoyo del Gobierno, unos recursos que son del pueblo canario.

"Es un trato absolutamente colonial", ha denunciado Rivero, quien ha agregado que ni el Gobierno de España ni las "altas instancias del Estado", pueden mirar para otro lado cuando se producen "estos abusos".

El presidente canario ha advertido de que cuando un pueblo se ve pisoteado y despreciado no se sabe "en qué pueden terminar los desafectos".

También ha subrayado que la mediana entre Marruecos y España "no está definida" y que en 2001, cuando el Gobierno de Aznar autorizó por primera vez las prospecciones, el país norteafricano presentó una queja formal alegando que en ese espacio también tenían derecho.

"Espero que esta cabezonería, que esta torpeza del Gobierno de España no nos lleve a generar situaciones de intranquilidad con nuestro vecino de Marruecos", ha señalado.

SORIA CRITICA LA DEMAGOGIA DE RIVERO

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, considera por el contrario que las prospecciones son positivas para el turismo y para la industria local, porque generan actividad económica y empleo

Defendió que el Gobierno ha actuado correctamente y dentro de la legislación de hidrocarburos y medioambiental a nivel nacional, autonómico y europeo.

El ministro ha criticado al Gobierno canario por haber llevado a cabo una campaña "absolutamente demagógica" contra las prospecciones para meter miedo a la población de manera infundada.

RETENIDO UN BARCO DE GREENPEACE EN ARRECIFE

El barco Arctic Sunrise de Greenpeace, que navegaba en aguas próximas a Canarias donde la compañía Repsol ha iniciado prospecciones petrolíferas, ha sido retenido en el puerto de Arrecife (Lanzarote), ha informado la organización ecologista.

La retención se produce como medida cautelar hasta que Greenpeace deposite un aval por valor de 50.000 euros, según indica la organización en un comunicado.

Funcionarios del Ministerio de Fomento han comunicado a primera hora de la tarde al capitán del barco, Joel David Stewart, que ese departamento ha iniciado un procedimiento sancionador en su contra por una presunta "infracción contra la ordenación del tráfico marítimo", hechos tipificados como infracción muy grave en el artículo 308 de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante y que pueden ser sancionados con multa de hasta 300.000 euros.

Al mismo tiempo, la Dirección General de la Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento, ha comunicado al capitán la retención del buque como medida cautelar hasta que los expedientados designen domicilio en España a efectos de notificaciones y constituyan aval o garantía suficiente por valor de 50.000 euros.

Greenpeace anuncia que recurrirá esta medida por considerarla "totalmente desproporcionada", según indica en la nota.

"La detención del barco es un atropello al derecho a defender el medio ambiente como lo ha sido el abordaje a nuestras lanchas por la Armada", según el director de Greenpeace en España, Mario Rodríguez.

El expediente del Ministerio de Fomento se produce tras el incidente registrado entre lanchas de la Armada Española y de Greenpeace el pasado sábado, con motivo del inicio de las prospecciones petrolíferas en aguas próximas a Canarias, que provocó heridas a dos activistas de la organización, una de los cuales sigue hospitalizada.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha defendido la actuación de la Armada contra activistas de Greenpeace que el pasado sábado desarrollaron una acción de protesta frente al barco perforador Rowan Renaissance. "La Armada, cumpliendo una legítima orden del Gobierno, impidió el asalto, el abordaje a un barco en alta mar", ha dicho el ministro.

Sobre este incidente, en el que resultó herida una ecologista, el portavoz de Repsol Marcos Fraga ha responsabilizado a Greenpeace por pretender quizá "tensar la cuerda más de lo necesario", ha acusado a los activistas de intentar asaltar el buque y ha recordado que hubo una invasión del área de exclusión del tráfico marítimo para preservar la seguridad de todas las operaciones.