El juez Ruz no se siente desautorizado por la Audiencia y seguirá investigando el caso Faisán

Gil Lázaro(PP): "Ya nadie puede decir que no hubo chivatazo"

Hernando (PSOE): "La Justicia ha concluído que no haya nada de nada"

Aguirre: "Sigo considerando alta traición lo que ha ocurrido en el 'Faisán'"

Daniel Portero lamenta la "pirueta judicial" de cara a las elecciones del 20-N

nacional

| 22.09.2011 - 12:15 h
REDACCIÓN

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, instructor del "caso Faisán", no se ha sentido desautorizado por la Sala de lo Penal, que revocó este miércoles su auto de procesamiento, y se inclina por continuar investigando a los tres mandos policiales imputados en la causa a la espera de reforzar los indicios que pesan contra ellos como presuntos autores del "chivatazo". Según fuentes jurídicas, el magistrado, que descarta completamente archivar la causa en el actual momento procesal, tiene la intención de retomar la instrucción con nuevas pesquisas que le permitieran volver a procesar al exdirector general de la Policía Víctor García Hidalgo; al jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés; y al inspector José María Ballesteros.

Mientras PSOE y PP discrepaban radicalmente sobre el significado del fallo del pleno de la Audiencia Nacional relativo al chivatazo a ETA del bar Faisán de Irún que decidió revocar el procesamiento de los tres funcionarios pertenecientes a la cúpula del Ministerio del Interior por considerar que los indicios contra ellos no son suficientes, pero ordenó al instructor, el juez Ruz seguir investigando al considerar que los hechos encausados revisten los carácteres de delito.

Mientras para el diputado del PSOE Antonio Hernando "la Justicia ha concluído que no hay nada de nada" para el diputado del PP, Gil Lazaro "ya nadie puede decir que no hubo chivatazo" por lo que la Audiencia requiere "una más amplia investigación".

Los 14 magistrados que componen el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional han acordado, por unanimidad, estimar parcialmente los recursos de apelación presentados por las defensas contra el auto de procesamiento y devolver la causa al juez instructor, Pablo Ruz, para que lleve a cabo "una más amplia investigación" y realice nuevas diligencias.

Esta decisión supone la anulación del procesamiento que el juez Ruz dictó el pasado 13 de julio contra el exdirector general de la Policía Víctor García-Hidalgo, que habría ordenado el chivatazo; el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamiés, que lo habría llevado a cabo; y el inspector José María Ballesteros, que se habría desplazado hasta el 'Faisán'.

El presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, aseguraba este jueves que acata y respeta la decisión de la Audiencia Nacional pero que "sigue esperando explicaciones". "Desde el punto de vista político, todavía seguimos esperando explicaciones", aunque ha dicho que se teme que "a estas alturas no las vamos a tener y que, por tanto, habrá que poner toda nuestra confianza en la justicia".

El candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado hoy que el PP se ha dedicado a insultarle y "calumniarle", sesión tras sesión de esta legislatura, y también a arrastrar "por el suelo" el honor de la policía sólo porque se "está a punto" de acabar con ETA. Esto es lo que "más me entristece", ha subrayado Rubalcaba quien ha defendido la actuación de los implicados en el caso Faisán porque se han "jugado la vida" en la lucha contra la banda armada.

Su sucesor al frente del Ministerio del Interior, Antonio Camacho, aseguró que hay quien "debe reflexionar muy seriamente" sobre la actitud que ha mantenido en relación al Caso Faisán, en referencia al PP, al que no citó expresamente. Camacho advirtió de que no es su costumbre valorar las resoluciones judiciales e insistió en que el Gobierno siempre las acata, aunque no pudo resistirse, sin embargo, a puntualizar que en estos ocho años "siempre he estado en el mismo lado, en el de defender el buen nombre y el buen hacer de la Policía y de los policías en la lucha antiterrorista".

Por su parte el diputado del PP Ignacio Gil Lázaro aseguraba hoy que "ya nadie puede decir que no hubo chivatazo". Gil Lázaro calificó de "muy importante" que la causa permanezca en la Audiencia Nacional y añadió que, en su opinión, la investigación que lleve a cabo Ruth puede dar "resultados francamente satisfactorios" para "esclarecer definitivamente la verdad". A su juicio, "había una maniobra política para sacar el asunto de la Audiencia y eso ha fracasado", dijo, en referencia a que la decisión judicial de ayer impide que el caso sea remitido a los juzgados de instrucción de Irún (Guipúzcoa), lugar en el que tuvo lugar la delación a ETA el 4 de mayo de 2006.

Lejos de esa posición el diputado del PSOE Antonio Hernando argumenta que, "tras cinco años investigando, la Justicia ha llegado a una conclusión: es que no hay nada de nada" en el "caso Faisán".

Hernando acusó al PP de haber estado "insultando, difamando y persiguiendo" a responsables del Ministerio del Interior y "a policías" por los que afirma que el PP "está obligado por decencia democrática a pedir disculpas".

El portavoz de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, se ha declarado "satisfecho" con la decisión de la Audiencia Nacional porque considera que estos han sido de alguna forma "rehabilitados" tras sufrir un "linchamiento político y mediático".

Por el contrario, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, cree que la decisión de la Audiencia Nacional de revocar parcialmente el auto de procesamiento contra los imputados en la causa en la que se investiga el chivatazo a ETA que se produjo el 4 de mayo de 2006 en el bar 'Faisán' "reconoce que hay delito" pero "no está claro quién lo ha cometido". "Sigo considerando alta traición lo que ha ocurrido en el 'Faisán' y la resolución reconoce que hay delito. ¿Qué delito es? Avisar a ETA de que va a venir la Policía. Si a usted eso no le parece grave, pues imagínese" ha afirmado la presidenta madrileña tras el Consejo de Gobierno de los jueves. Aguirre ha insistido en que es "lo más grave que ha ocurrido en España" en materia antiterrorista.

DIGNIDAD Y JUSTICIA LAMENTA LA "PIRUETA JUDICIAL" DE CARA A LAS ELECCIONES

El presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, ha lamentado la "pirueta judicial" del Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en relación al caso del chivatazo a ETA y ha considerado que se trata de "un paso atrás" que impedirá saber la verdad sobre el supuesto soplo que se produjo el 4 de mayo de 2006 en el bar 'Faisán'.

"Es una pirueta judicial en la que una vez más se tira del chicle de la justicia amoldándolo a las circunstancias del momento, esto es, la campaña electoral". En este sentido, ha censurado que, tras cinco años en los que la justicia "no ha querido saber nada".

Tras calificar esta decisión del Pleno de la Sala Segunda de "absolutamente sorprendente", Portero estima que la decisión adoptada "es un paso atrás enorme" y que "nunca se sabrá la verdad", ha lamentado el presidente de Dignidad y Justicia.

La portavoz de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en el Congreso, Rosa Díez, ha pedido al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, instructor del 'Caso Faisán', que "no se desanime" y siga investigando porque ya está "probado" que hubo un "chivatazo a ETA" y "si hay un delito habrá un delincuente". "No se van a poder librar, lo que hicieron, quien lo hiciera, fue muy grave; el que resiste gana y debe ganar la Justicia", ha comentado Díez.

Por su parte presidente de Voces contra el Terrorismo (VCT), Francisco José Alcaraz, ha criticado hoy "la falta de valentía" de la Audiencia Nacional, por haber recurrido a "una argucia legal" para evitar pronunciarse sobre un delito que, a su juicio, "a todas luces se ha producido porque así lo verifican las pruebas".

Para Alcaraz la decisión de la Audiencia Nacional ha puesto en evidencia que hay jueces "muy influenciados" por la situación política, y ha responsabilizado al exministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a su sucesor en el cargo, Antonio Camacho, -que era secretario de Estado de Seguridad cuando ocurrieron los hechos- de intentar diluir la causa del "chivatazo" a ETA.