Prisión provisional para el detenido por retener a la familia de Bárcenas

El detenido por retener a la familia de Bárcenas quería presionar al Gobierno

nacional

| 25.10.2013 - Actualizado: 16:33 h
REDACCIÓN

El titular del Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid ha acordado la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre que irrumpió el pasado miércoles vestido de cura en la casa del extesorero del PP Luis Bárcenas y retuvo a su familia tras hacerse pasar por funcionario de prisiones.

El acusado será trasladado en las próximas horas a la prisión de la localidad madrileña de Soto del Real, donde también permanece ingresado el exsenador, una circunstancia que para el abogado del detenido, Félix Bernal, no tiene por qué suponer un problema pues existen diferentes módulos.

Bernal ha detallado que, al acusado, Enrique Olivares García, de 64 años, se le atribuyen una falta por lesiones y cuatro delitos: tenencia ilícita de armas, amenazas, allanamiento de morada y detención ilegal.

Con esta medida, el juez ha accedido a la solicitud de la Fiscalía en detrimento de la petición de la defensa, que reclamaba la libertad con las medidas cautelares de control que el juzgado considerase oportunas.

PENAS DE HASTA DOS AÑOS DE CÁRCEL

Según el letrado, el juez detalla en su auto que para tomar esta decisión ha tenido en cuenta que algunos de los delitos que se le imputan, como la tenencia ilícita de armas, podrían estar calificados con una pena de más de dos años de prisión.

No obstante, tanto la acusación como la defensa están a la espera de que se emita el correspondiente informe de la Policía Científica para determinar si el arma era o no útil, según Bernal.

Asimismo, la defensa ha pedido que se practique un informe pericial psiquiátrico para determinar si existen circunstancias atenuantes o agravantes para los delitos que se le imputan.

Ante el juez, Olivares ha reiterado que "no existía un plan preconcebido" para asaltar la casa de la familia de Bárcenas y ha insistido en que "nadie le había encargado" que exigiera a las víctimas que les entregara los "pendrive" de la supuesta contabilidad B del PP, según su abogado.

De hecho, Bernal ha ahondado en que, estando en su casa de Cuenca, Olivares empezó a pensar en la situación de España, el paro y la falta de expectativas de los jóvenes, y se planteó qué podía hacer. Olivares pensó que si Bárcenas podía "poner en jaque" al Gobierno con la información de la que disponía, si él accedía a esos datos, podría amenazarle con hacerla pública si no arreglaba el problema del paro.

Bernal ha precisado que el revólver que su defendido utilizó para intimidar a la familia de Bárcenas era del siglo XIX, aunque estaba cargado con cartuchos de fogueo. Olivares "no tiene nada contra Bárcenas", al considerar que "ladrón que roba a un ladrón tiene cien años de perdón".

QUERÍA PRESIONAR AL GOBIERNO

El abogado de Enrique Olivares, el hombre que asaltó anteayer con una pistola la casa del extesorero del PP Luis Bárcenas y maniató a los ocupantes, ha asegurado este viernes que "no tenía intención de hacer daño" a nadie y que sólo pretendía conseguir la supuesta contabilidad B del PP para chantajear con ella Gobierno y que éste resolviera los problemas del país. En declaraciones a los medios de comunicación a las puertas de los Juzgados de Plaza de Castilla, el abogado Félix Bernal ha revelado que Olivares "no tenía un plan preconcebido" y que simplemente viajó desde Cuenca, donde vive, hasta Madrid porque "estaba preocupado por el paro, por que las prestaciones bajan, las tasas universitarias suben, la Sanidad está mal, etcétera".

"Dice que si Bárcenas está echando un pulso al Gobierno y si él pudiera conseguir esa información podría presionar al Gobierno para que mejoraran las cosas y resolviera todos esos problemas. Piensa que Bárcenas está robando al PP y que todos los políticos son unos ladrones", ha señalado el letrado de oficio, ya que las condiciones económicas de su defendido no le permiten contratar a un abogado particular.

Aunque el arrestado ha señalado a su abogado que no tenía un plan estructurado, sí ha reconocido que compró un alzacuellos para hacerse pasar por sacerdote de Instituciones Penitenciarias y así poder entrar en el domicilio, tal y como logró.

También se hizo con un arma que, según ha indicado, es del siglo XIX, "de las que utilizaban los caballeros para batirse en duelo". Ahora será la Policía Científica la que determine si esa pistola funcionaba, ya que no tenía balas de fogueo y el martillo del arma estaba rota.

"Enrique no se arrepiente de lo que hizo porque piensa que ha merecido la pena. Entiende que no le ha salido bien, pero lo ha intentado porque quería salvar España", ha dicho el letrado.

Según le ha explicado su cliente, no quería hacer daño personal a Bárcenas y su familia y no les encañonó con la pistola. También le ha comentado que hijo se liberó de las cuerdas después de que la mujer de Bárcenas le pidiera que se las aflojara, ya que le hacían daño.

POSIBLE PATOLOGIA MENTAL

Sobre las declaraciones del abogado de Luis Bárcenas, Javier Gómez de Liaño, que achacaba el asalto a un plan organizado para amedrentar a su cliente, Félix Bernal lo niega "desde el máximo respeto a esas declaraciones" y cree que "no se buscaría a este tipo de persona para este tipo de plan".

De hecho, ha apuntado que el detenido "no está muy bien" y podría padecer alguna patología mental. Además, ha señalado que Olivares ha necesitado en algún momento ayuda de los Servicios Sociales de Cuenca porque estuvo en riesgo de exclusión social.

"Es una persona que ha vivido 20 años en América, en Uruguay, Venezuela, Argentina, México y Cuba. Enrique dice que es vigilante de Inteligencia, que ha trabajado para el espionaje de Cuba. No está muy o muy bien", ha concluido Bernal.

Olivares está acusado de detención ilegal, amenazas, lesiones, allanamiento de morada y tenencia ilícita de armas. Ha pasado a disposición del Juzgado de Instrucción número 48 de Madrid, en dependencias judiciales de Plaza de Castilla, después de negarse a declarar ante la Policía. "Yo sólo declaro ante un juez", repitió constantemente ayer el detenido ante los agentes en Moratalaz.