Mas no renunciará a la independencia aunque logre el Pacto Fiscal

Dice que Cataluña no tendrá ejército propio porque quedará bajo el paraguas de la OTAN

El Gobierno apela a la "moderación y la responsabilidad" y el precedente de Ibarretxe

Santamaría advierte "de los perjuicios económicos que propuestas de esta naturaleza puedan causar"

nacional

| 14.09.2012 - 11:44 h
REDACCIÓN

El presidente de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, reconoció este viernes que su gobierno no renunciará a la independencia aunque consiga del Gobierno español un pacto fiscal. En declaraciones a ABC Punto Radio, Mas dio a entender que a nadie engañó en relación con sus deseos soberanistas, pues ya "en nuestra formulción política hablamos de la transición catalana y la primera estación es el pacto fiscal". Lo que ocurre ahora en Cataluña, apuntó, "es que estos procesos se están acelerando".

Preguntado por si de alcanzar un acuerdo sobre el pacto fiscal su gobierno renunciará a reclamar la independencia, afirmó: "No puedo olvidarme de la independencia. No se puede mezclar una cosa con la otra. A nadie se le puede pedir que se aborte la ilusión de todo un pueblo".

Explicó que en ningún caso se romperá el marco de relaciones con España. En este sentido, apuntó que, sea finalmente la fórmula que sea, incluido que Cataluña se convierta en un Estado propio, "habría una relación intensísima con el Gobierno de España, en primer lugar por los lazos sentimentales, las relaciones e intereses de todo tipo: esto no se cortaría".

No en vano, se apoyó en el anuncio del presidente del Bar a, Joan Rosell, de que, aunque Cataluña sea independiente, el equipo azulgrana seguirá jugando en la Liga española.

Mas adelantó que Cataluña no tendrá fuerzas militares propias: "No tendría sentido tener ejército propio, no tendría sentido replicar cosas que son de otros tiempos", argumentó.

En este contexto, recordó que "cada vez la seguridad se comparte más" y, por ejemplo, "España forma parte de la OTAN". Cataluña, en este diseño, quedaría también bajo el paraguas de la OTAN".

EL GOBIERNO LLAMA A LA "MODERACIÓN Y LA RESPONSABILIDAD" Y RECUERDA A MAS EL PRECEDENTE DE IBARRETXE

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha apelado este viernes a la "moderación y la responsabilidad" del Gobierno catalán porque la prioridad es afrontar la crisis económica y ha advertido que los inversores en los mercados y los países de la UE están "muy atentos" a la situación política española. Además, ha recordado al presidente de la Generalitat, Artur Mas, lo que le pasó al exlendakari Juan José Ibarretxe con su plan soberanista.

"A Mas recordar los precedentes al respecto", ha sido la escueta pero explícita respuesta que ha ofrecido Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros cuando se le ha preguntado si ve factible una reforma de la Constitución que permita a Cataluña ser un Estado como ha planteado el presidente catalán.

Cuando faltan seis días para el encuentro que mantendrán Artur Mas y Mariano Rajoy en el Palacio de la Moncloa, Sáenz de Santamaría ha aprovechado su comparecencia ante la prensa para insistir en el mensaje de moderación y prudencia que el Ejecutivo ha utilizado estos días, subrayando que lo prioritario es afrontar todos juntos la crisis económica y crear empleo. "Apelamos a la moderación y a la responsabilidad", ha señalado para añadir que en estos momentos "difíciles" la "estabilidad" y la "confianza" son un gran valor y "algunas posiciones" no contribuyen a ello. Según ha resaltado, es momento de centrarse en la crisis, de la que se saldrá antes si trabajan "todos juntos en un clima de colaboración".

En este sentido la vicepresidenta ha destacado que en momentos de crisis conviene "acertar en las prioridades" y la prioridad es "crear empleo". "Llamamos a todos los que tienen responsabilidades políticas que también hagan el ejercicio de preguntarse cuál es la prioridad de cualquier español y cualquier catalán en este momento, especialmente de los que no tienen trabajo", ha enfatizado.

"A mi juicio creo los ciudadanos se sorprenden de cómo ciertos debates son ajenos a su situación. Y fuera, los inversores en los mercados y el resto de Estados de nuestro entorno, están muy atentos a la situación política española -ha proseguido--. Y a veces uno debe analizar si está dando respuesta a lo que los ciudadanos exigen de uno y asumir su responsabilidad directamente".