El PSC ofrece la mano tendida a CiU para pactar 'temas de país'

No pretende alcanzar "acuerdos concretos" sobre su investidura ni sobre la nueva presidenta del Parlament

El PSC votará en contra de la investidura de Artur Mas, segun Iceta

El PP condiciona su apoyo a que Mas renuncie a "aventuras soberanistas" y no "apuntale" a Zapatero

nacional

| 30.11.2010 - 10:13 h
REDACCIÓN

El conseller de Política Territorial y Obras Públicas en funciones y futuro presidente del grupo del PSC en el Parlament, Joaquim Nadal, ha expresado que los socialistas catalanes tienden la mano a CiU para pactar 'temas de país'.

"Vamos a ser una oposición dura, exigente, rigurosa pero constructiva" y con voluntad de alcanzar pactos en las grandes cuestiones, ha asegurado Nadal, tras mantener una entrevista de poco más de una hora de duración con el líder de CiU, Artur Mas.

El encuentro entre CiU y PSC ha sido cordial, y se ha producido en el Parlament, dos días después de que en las elecciones catalanas, los socialistas cosechasen el peor resultado de su historia y CiU lograse una holgada victoria en todas las comarcas de Cataluña.

Ambos dirigentes se han citado en el despacho del vicepresidente segundo de la Mesa del Parlament, que en esta legislatura ha ocupado el convergente Lluís Corominas, y han mantenido una reunión que se ha iniciado a las 16.30 horas y se ha prolongado por espacio de una hora en un ambiente de "cordialidad", según las dos partes.

Pese a la expectación mediática que ha despertado la cita, ambas partes han acordado rebajar el valor institucional de un contacto aún preliminar y sólo Nadal se ha prestado a hacer declaraciones públicas tras la reunión.

Después de que ayer Mas apelara al resto de líderes políticos catalanes a arrimar el hombro durante esta legislatura y colaborar en lo posible con el Govern para sacar a Cataluña de la crisis, hoy Nadal ha descartado ejercer una oposición meramente destructiva.

"Vamos a hacer una oposición exigente, crítica, dura, rigurosa pero al mismo tiempo constructiva. Sin duda hay temas de país en los que efectivamente podemos llegar a trabajar de forma conjunta para dejar claro que hay temas en los que es imprescindible el acuerdo. Nosotros no seremos a CiU lo que el PP es al PSOE", ha argumentado.

En esta "primera toma de contacto", Mas y Nadal no han llegado a ningún acuerdo concreto, sino que se han limitado a exponer su particular declaración de intenciones sobre cómo encaran esta legislatura, ha explicado el todavía conseller de Política Territorial y Obras Públicas.

En su conversación, "muy cordial, muy franca y muy abierta", según palabras de Nadal, han abordado diferentes temas de la agenda política catalana, entre ellos los resultados electorales, la crisis económica y la próxima constitución del Parlament en diciembre.

No han hablado sin embargo de los detalles de la investidura del propio Mas como nuevo presidente de la Generalitat, asunto sobre el que Nadal tampoco ha querido aclarar si hay alguna posibilidad de que los socialistas se abstengan en la votación.

De lo que sí han hablado es de las personas de sus respectivas formaciones políticas que se van a encargar de la negociación de los posibles apoyos externos a la investidura de Mas como nuevo presidente catalán y a la proclamación de Núria de Gispert como presidenta del Parlament.

El equipo negociador de CiU estará compuesto por Felip Puig y Josep Maria Pelegrí, con la posibilidad de que se sume Josep Antoni Duran Lleida en algún momento de las conversaciones, mientras que el PSC estará representado por Miquel Iceta y el propio Nadal.

Mas, que ha pisado por primera vez el Parlament desde su victoria electoral del pasado domingo, proseguirá mañana al mediodía su ronda de reuniones; será el turno de la popular Alícia Sánchez-Camacho.

Además de la ronda de contactos de Mas con el resto de líderes parlamentarios catalanes, el futuro presidente catalán se reunirá próximamente también con José Montilla, para preparar lo más ordenadamente posible el relevo en el Palau de la Generalitat.

Precisamente hoy el presidente catalán en funciones ha dicho confiar en que Mas sepa aprovechar los esfuerzos de su Govern para generar consensos en temas de país.

Montilla, asimismo, ha entonado el 'mea culpa' por el descalabro electoral de los socialistas y ha lamentado no haber ejercido con más contundencia su autoridad en algunos momentos en el seno del tripartito, como en el incendio de Horta de Sant Joan (Tarragona) del 21 de julio de 2009, en el que fallecieron cinco bomberos, dando a entender que debería haber destituido a algunos altos cargos.

Antes de dicha reunión, el vicesecretario general y portavoz de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, anunció que el PSC votará en contra de la investidura de Artur Mas, que con toda probabilidad tendrá lugar antes de Navidad, aunque insistió en que ni el grupo parlamentario ni el partido han tomado ninguna decisión oficial todavía.

"Lo normal es que votemos en contra de la investidura de Artur Mas, porque nosotros presentamos a otro presidente", dijo. Iceta considera que "Cataluña ha hablado, y ha hablado claro, por eso nosotros no negaremos la legitimidad de Artur Mas". El dirigente socialista afirmó que "si CiU quiere hablar de otras cosas, podremos hablar", y "el PSC hará la tarea que le ha sido encomendada por los catalanes, que es hacer de oposición".

Además Artur Mas, se reunirá este miércoles en el Parlamento con la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, y posteriormente con el secretario general de ICV-EUiA, Joan Herrera, en el marco de su ronda de contactos con representantes del resto de grupos.

La presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, ha condicionado la posición de su partido ante la investidura del futuro presidente de la Generalitat, Artur Mas, a que este abandone "las aventuras soberanistas y los planteamientos rupturistas", así como a que la federación no apuntale al Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero.

La dirigente popular espera a su encuentro con Mas para conocer de primera mano las intenciones del virtual presidente de la Generalitat y decidir así la postura del PP en el debate de investidura, que Camacho espera que se produzca cuanto antes porque los catalanes necesitan que sus políticos "se pongan a trabajar".

Posteriormente Más proseguirá sus contactos con el resto de líderes parlamentarios catalanes, en orden decreciente según los votos recibidos en las elecciones celebradas en Cataluña.

PARA TANTEAR COLABORACIONES

En esta primera ronda exploratoria, Mas no pretende alcanzar "acuerdos concretos" sobre su investidura como presidente de la Generalitat ni sobre la proclamación de la socialcristiana Núria de Gispert como nueva presidenta del Parlament, sino que su intención es tantear colaboraciones futuras para reunir fuerzas ante lo que ha definido como una "causa común: levantar Cataluña".

Su voluntad inicial es "contar con todos, escuchar a todos y sumar esfuerzos" para reflotar la economía y sacar a Cataluña de la crisis, ya que CiU no está "en posesión de la verdad absoluta", ha dicho Mas, antes de añadir: "Los demás decidirán si quieren ayudar al Govern. Por nosotros no quedará".

El gobierno de Mas aplicará básicamente el programa de CiU, que ha contado con la "confianza mayoritaria" del pueblo catalán, pero se abrirá a la "colaboración" de las demás formaciones políticas.

La economía y la lucha contra el paro, la educación, la relación de Cataluña con el Estado y el pacto fiscal en la línea del concierto económico serán sus prioridades, ha detallado.

Estos contactos de Mas precederán las conversaciones que ya en diciembre mantendrá un equipo negociador de CiU, todavía por designar, y que explorará posibles apoyos a la investidura de Mas como presidente de la Generalitat y a la designación de Núria de Gispert como la primera mujer al frente de la cámara catalana.

RECORTE DE LA ADMINISTRACIÓN AUTONÓMICA

En cuanto a su futuro Govern, Mas se ha negado en redondo a dar cualquier pista y ha aconsejado a los periodistas que desistan de hacer sus "quinielas" en los próximos días.

En las últimas horas han empezado a sonar nombres como posibles consellers, entre ellos los de Joana Ortega para Bienestar Social, Heribert Padrol para Economía, el director general de Edicions 62 Félix Riera para Cultura, el presidente de la Unión Catalana de Hospitales, Boí Ruiz, para Sanidad, o Francesc Homs para Interior.

Mas ha evitado "especular" sobre nombres y ha recalcado que sobre este tema no habrá novedades en las dos próximas semanas.

CiU calcula que el nuevo Parlament podría constituirse dentro de 13 a 16 días, lo que le da a Mas un margen de "tres semanas largas" para diseñar su equipo de gobierno.

Serán Mas y Duran quienes se sentarán a hablar, probablemente durante el largo puente de la Inmaculada, para confeccionar la estructura de un gobierno al que CiU quiere someter a dieta: el aparato político de la Generalitat se verá reducido un 20-25%.

El número de consellerías podría pasar así de las 14 actuales a 12, pero también se recortarían direcciones generales, secretarías generales, personal de confianza, personal eventual y organismos públicos.