Los muertos en carretera bajan un 9,1% en 2010, aunque menos que en años anteriores

De los 1.903 del año 2009 se pasó a 1.730 el pasado año de 2010

La cifra de fallecidos en carreteras de Madrid (82) bajó un 22% en 2010

La DGT instalará 100 nuevos radares este año, 6 de ellos radares de tramo que controlan la velocidad media

nacional

| 03.01.2011 - 12:52 h
REDACCIÓN

El número de fallecidos en accidentes de tráfico bajó en 2010 por séptimo año consecutivo, al pasar de 1.903 muertos en 2009 a 1.730 el año pasado, lo que supone una caída del 9,1 por ciento, que iguala el menor descenso registrado en los últimos cinco años. Así se refleja en el balance anual de siniestralidad vial hecho público hoy por el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha reconocido que cada año es "más difícil" rebajar las víctimas de tráfico, después de un descenso del 57,5 por ciento en la última década. El número de fallecidos en accidentes de tráfico en las carreteras de la Comunidad de Madrid bajó un 22% en 2010 y se situó en 82 víctimas mortales, 23 menos que el año anterior.

Salvando las distancias, el ministro del Interior ha explicado que a las estadísticas de siniestralidad les pasa algo parecido a lo que ocurre con las dietas de adelgazamiento, en las que al principio se pierden muchos kilos y después "cuesta más".

A pesar de esta ralentización, la mortalidad en las carreteras es la más baja desde 1963, cuando perdieron la vida 1.785 personas, con un parque de vehículos que no llegaba a los dos millones, cuando ahora circulan 31 millones de vehículos.

"Aquí no vale lo de que mejor tiempo pasado fue mejor, porque el pasado fue peor, mucho peor", ha remarcado Rubalcaba, que ha dejado claro que el objetivo del Gobierno no es mantener las actuales cifras, sino mejorarlas en el futuro.

En esta línea, el ministro del Interior ha destacado que en los últimos siete años se ha evitado la muerte de 10.000 personas y heridas graves a otras 50.000, gracias al trabajo del conjunto de toda la sociedad española.

Además de esos 1.730 fallecidos, el año pasado se registraron 7.954 heridos graves, 1.021 menos que en 2009, una importante caída del 11,4 por ciento.

Del total de víctimas mortales, 648 se produjeron por salidas de la vía, 632 por colisiones frontales o fronto-laterales, 126 por colisiones múltiples o alcances y 158 en atropellos.

Las carreteras más peligrosas siguen siendo las convencionales, con 1.331 fallecidos el año pasado -un 56 por ciento menos que en 2003-, 294 en autovía -52 por ciento menos- y 105 en autopista, lo que representa un descenso del 69 por ciento en siete años.

SE REDUCE LA SINIESTRALIDAD ENTRE LOS JÓVENES Y EN MOTOS

Pérez Rubalcaba también ha destacado la mejora de la seguridad vial entre los más jóvenes.

De hecho, la franja de edad entre los 14 y los 34 años ha registrado el mayor descenso de la cifra de fallecidos de hasta el 68 por ciento desde 2003 lo que, a juicio de Rubalcaba, destierra el tópico de que los jóvenes son unos "insensatos" y permite ser "optimista" sobre la evolución en el futuro.

En el colectivo de las dos ruedas, la caída de la siniestralidad también fue superior a la media, cercana al 14 por ciento el año pasado, a pesar del importante aumento del parque de motocicletas en los últimos diez años.

Durante 2010 fallecieron 244 motociclistas frente a los 284 del año anterior, aunque el titular de Interior ha insistido en que es necesario mejorar la "convivencia" entre motos y coches.

A la caída de los accidentes de moto ha contribuido el uso masivo del casco, como demuestra el que únicamente siete de cada cien motoristas fallecidos el año pasado no lo llevara puesto, en comparación con los 11 de hace una década.

Algo similar sucede con el cinturón de seguridad: sólo el 23 por ciento de los muertos en carretera en 2010 no llevaba puesto el cinturón, frente al 41 por ciento de hace diez años.

A pesar de que cada vez son menos los conductores que son sorprendidos a más de 140 kilómetros por hora -un 0,3 por ciento del total-, la velocidad sigue siendo unas de las principales causas de accidentes.

Para atajar esta situación, la Dirección General de Tráfico (DGT) instalará cien nuevos radares en el próximo año, seis de ellos radares de tramo, que controlan la velocidad media del vehículo.

De hecho, la velocidad será uno de los pilares centrales del nuevo plan estratégico de Seguridad Vial para el próximo decenio que también fijará el foco en el peligro de la carretera convencional, en la seguridad de las motos y en los accidentes entre casa y el trabajo.

El nuevo plan, según Rubalcaba, tendrá un equilibrio entre medidas "duras y blandas" porque tendrá "palo y zanahoria" para los buenos y los malos conductores.