Las listas de espera siguen siendo el "principal motivo de preocupación" del Sistema Nacional de Salud

nacional

| 14.04.2011 - 13:04 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80%
No
20%

La mitad de los españoles -49,7%- se queja de que el problema de las largas listas de espera no ha mejorado en el último año y hasta un 33% considera que no se está adoptando ninguna medida para mejorar esta situación.

Éste es uno de los pocos datos negativos del Eurobarómetro de 2010, que analiza la opinión de los ciudadanos sobre la Sanidad pública, y que arroja, un año más, que la mayoría de los españoles tiene una consideración "muy positiva" sobre este servicio: el 74% opina que funciona bien o bastante bien.

La ministra ha ofrecido estos datos en una rueda de prensa, en la que no ha querido concretar cuándo se aprobará la anunciada ley que garantizará los tiempos máximos de espera para las intervenciones quirúrgicas en todo el territorio español, un asunto al que ya ha dado el visto bueno el Consejo Interterritorial de Salud y que fue anunciado por el ex ministro Bernat Soria en 2008.

La población tiene una clara preferencia por los servicios sanitarios públicos, si bien cerca del 22% cree que hay que hacer algunos cambios "fundamentales", y tan solo un 3,51% sostiene que habría que rehacer por completo el sistema.

El estudio, que cuenta con 7.800 entrevistas, otorga casi un notable al Sistema Nacional de Salud -6,57 puntos- en una escala del 1 al 10. En 2005, ha matizado Pajín, la puntuación fue de 6,14.

Uno de los aspectos mejor valorados es el trabajo de los profesionales sanitarios, de modo que hasta el 84,3% de los interpelados manifiesta que confía en los médicos, un porcentaje similar -83,4%- al de quienes creen en el personal de enfermería.

Entre los asuntos mejorables, figura el tiempo que los médicos especialistas tardan en ver a los pacientes desde que se pide una cita (4,89 sobre 10), el retraso de la entrega de los resultados (4,87) y el tiempo de demora para el ingreso no urgente en el hospital (4,74).

La mayoría de los ciudadanos es partidario del uso de lo público frente a lo privado, y así ocurre en las consultas de atención primaria (63,86 frente a 29,75), de médicos especialistas (47,97% frente a 42,94%); urgencias (50,60 frente a 32,99%) y hospitalización (58,79% frente a 33,73%).

Además, tres de cada diez personas acudieron a un servicio de urgencias en el último año y la mayoría de ellas utilizó los servicios de los hospitales públicos.

El Barómetro también recoge que cuando se pregunta a qué centro acudirían si tuvieran opción de elegir en caso de sufrir una enfermedad grave, 6 de cada 10 ciudadanos elegirían la atención sanitaria pública, tres optarían por los servicios asistenciales privados y uno acudiría indistintamente a unos u otros servicios.

Para las personas encuestadas, los principales motivos para escoger la red pública de servicios sanitarios serían los medios y la tecnología de los centros, la capacitación de los profesionales y la información que reciben sobre sus problemas de salud. Por el contrario, quienes prefieren la sanidad privada lo hacen por la rapidez de su atención y la comodidad de sus instalaciones.

Del análisis se desprende que la mayoría piensa que la Sanidad pública es "igualitaria y equitativa" en sus prestaciones por razón de edad (73,22%), sexo (87,70%) y estatus social (70,87%).

Por otra parte, los ciudadanos reclaman mayor coordinación a las Comunidades Autónomas a la hora de ofrecer nuevos servicios y el 83,6% declara que deberían ponerse de acuerdo con este fin.

Pajín ha esgrimido que queda clara la oposición de los españoles a medidas como el copago sanitario, cuando apoyan "rotundamente" el modelo público, una cuestión sobre la que, no obstante, no se les ha preguntado directamente en esta encuesta.

Ante las medidas previstas en Cataluña para rebajar los costes de la Sanidad, Pajín ha sentenciado que su postura es "ahorro y eficiencia, frente a los recortes".