Las comunidades del PP creen que los presupuestos generales del Estado prueban la incapacidad del Gobierno

Esperanza Aguirre anuncia que su Ejecutivo elaborará un presupuesto "enormemente austero"

nacional

| 09.10.2010 - 10:07 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Las comunidades autónomas del PP han criticado con dureza los presupuestos generales del Estado (PGE) para 2011, que, a su juicio, certifican la incapacidad "total" del Gobierno para sacar a España de la crisis, mientras que las del PSOE han justificado el descenso en las inversiones en sus territorios.

Ante los recortes en la inversión que deberán afrontar la mayoría de las autonomías, algunas como Madrid, Castilla-La Mancha o Canarias ya han anunciado que elaborarán un presupuesto regional más ajustado.

Desde Madrid su presidenta, Esperanza Aguirre, ha anunciado que para aliviar el "marasmo" en el que ha situado el Gobierno central las cuentas públicas, su Ejecutivo elaborará un presupuesto "enormemente austero".

El Gobierno madrileño entiende que los PGE "castigan a Madrid por séptimo año consecutivo", y acusa a Zapatero de ser responsable de que los fondos para esta Comunidad hayan caído en este período un 44,8%, "mientras en Cataluña o en Andalucía subieron más del 14%".

Desde Castilla y León creen que los presupuestos de 2011 son la consecuencia de una política "desastrosa, errática y penosa" que hará que en España se siga perdiendo empleo.

Con adjetivos similares se refiere a los PGE la portavoz del Gobierno murciano, María Pedro Reverte, quien los califica de "cuentas ruinosas" y añade que "certifican la incapacidad total" del Gobierno para sacar al país de la crisis.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, considera que estas cuentas ponen en riesgo grave el mantenimiento de los servicios básicos.

Mientras, desde el Gobierno valenciano se critica que la región reciba el 9,2% de la inversión total prevista cuando esta autonomía representa el 10,9 por ciento de la población y aporta el 9,7 por ciento del PIB.

El consejero de Economía de Navarra, Álvaro Miranda, cree que el recorte para 2011 era "lo esperado" y apuesta por "sumarse al esfuerzo" colectivo del país porque "lo importante es que la economía española salga a flote".

En Canarias, el portavoz del Ejecutivo, Martín Marrero, recuerda que los PGE están en fase de negociación, por lo que aún es "precipitado" establecer "valoraciones contundentes".

Para el Gobierno andaluz, los cuentas cumplen "rigurosamente" el Estatuto de Autonomía y son "leales", por lo que sólo pueden ser calificados de "positivos".

Desde Aragón, se justifica que la Comunidad reciba un 45 por ciento menos para inversiones y se recuerda que en la región ya están hechas las infraestructuras ferroviarias sobre las que el Gobierno pone el acento en 2011.

Guillermo Fernández Vara, presidente extremeño, considera "positivo" que la región tenga una inversión equivalente superior a la media nacional por habitante.

El Gobierno de Baleares reconoce que el presupuesto en la región supone una disminución algo superior al 16% respecto al año pasado, pero destaca que la reducción de la inversión es "menos severa" que en otras comunidades.

Una opinión parecida es la que expresa el Ejecutivo asturiano, que considera que pese al descenso de cerca del 40 por ciento en los PGE, el Principado es la segunda comunidad que más inversión recibe por habitante.

Otros ejecutivos autonómicos han preferido no hablar del tema, como el de La Rioja, que rechaza hacer una valoración "global", o el de Cataluña, que se remite a la opinión de cada partido -el PP y CiU critican la falta de inversiones, ERC e ICV también se muestran discrepantes y el PSC pasa de puntillas sobre este asunto-.

Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, califica de "recorte terrible" el descenso del 55 por ciento de las inversiones, aunque reconoce que "es lo que hay".

Y en Castilla-La Mancha, su presidente, José María Barreda, está disconforme con algunas partidas, aunque recuerda que aún deben aprobarlos Congreso y Senado, por lo que su Gobierno "hasta el último momento" va a "mantener la batalla".

El Gobierno vasco no se ha pronunciado sobre los PGE, en cuya negociación con el Ejecutivo central participó el PNV, que logró a cambio de su apoyo la transferencia a Euskadi de las políticas activas de empleo, traspaso que sí ha valorado el equipo de Patxi López.