La presunta autora del triple crimen de Boecillo alega que no recuerda nada

El Juzgado ordena prisión para la monitora de centro

La responsable de los tres niños discapacitados muertos en Boecillo podría padecer el síndrome del cuidador

nacional

| 16.08.2011 - 14:03 h
REDACCIÓN

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La presunta autora de la muerte por asfixia de tres menores discapacitados en un centro de acogida de Boecillo (Valladolid), G.L.B, de 55 años, aseguró, en su primera declaración prestada a la Guardia Civil, no recordar nada de lo ocurrido y mantuvo que su único propósito fue el de quitarse la vida. Bajo custodia policial en el Módulo Penitenciario del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, donde se recupera de las lesiones que se autoinfligió en las muñecas y cuello con un cutter, la cuidadora de origen uruguayo fue ya ayer interrogada sobre lo ocurrido en el centro de acogida 'Nuevo Amanecer', donde fueron hallados los cadáveres de tres niños discapacitados de 3, 9 y 14 años con sus cabezas cubiertas con papel de cocina film, sin que facilitara explicación alguna ya que aseguró que no recordaba nada.

En ningún momento se responsabilizó de la muerte de los tres menores y tan sólo alegó que su único propósito fue el de quitarse la vida, según informaron a Europa Press fuentes de la investigación, las mismas que refieren que la declarante, tal y como ha revelado el marido de la detenida, ya protagonizó hace un par de años en Avila otro intento de suicidio. Tras su primera declaración ante la Benemérita, se está a la espera de que la cuidadora reciba el alta médica para que pueda ser puesta a disposición del Juzgado de Instrucción número 6 de la capital, trámite que tendrá lugar en los

EL JUZGADO ORDENA PRISIÓN PARA LA MONITORA

El Juzgado de Instrucción número 1 de Valladolid ha ordenado el ingreso en prisión de la monitora de 55 años G.L.B., como supuesta autora de la muerte de los tres menores, según han informado fuentes del caso. El juez ha adoptado esta decisión tras tomar declaración a la cuidadora durante más de media hora en el módulo de Vigilancia Penitenciaria del Hospital Clínico Universitario de la capital vallisoletana, donde la mujer permanece ingresada bajo custodia policial.

En concreto, el Juzgado ha ordenado prisión sin fianza y comunicada para la monitora, quien en su declaración ha manifestado que no recuerda lo que ocurrió en el momento preciso de las muertes de los pequeños y que sólo quería morirse, según han precisado fuentes próximas al caso.

PODRÍA PADECER EL SÍNDROME DEL CUIDADOR

La presunta autora de la muerte por asfixia de los tres menores discapacitados podría estar afectada por el denominado síndrome del cuidador que afecta tanto a profesionales como familiares de personas que necesitan cuidados asistenciales, según expertos.

El síndrome del cuidado puede identificarse como un quemazón en el trabajo, producido a lo largo del tiempo que acaba por producir una despersonalización disminuyendo la eficacia de lo que estamos haciendo porque no tener en cuenta a quien tenemos delante.

Según explica el doctor en psicología y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, Guillermo Fouce, "es como si se pusiésen una coraza, como si dejásen de sentir".El experto explica que "entre las principales causas de la aparición de este síndrome se encuentra el estrés manifestado en problemas psicosomáticos, pensamientos invasivos o dificultad de dormir entre otros"

Es especialmente significativo que esta patología afecta a aquellas personas que tienen a su cargo personas con una alta dependencia y que no obtienen ningún tipo de mejora en la calidad de vida del paciente con el paso del tiempo. Como explica Fouce, "es como un vaso que se va llenando de gotas, en donde llega un punto en el que éste rebosa".Esta afección se produce en personas que tienen el cuidado de otras personas, ya lo realicen de forma profesional o familiares. Este síndrome produce agotamiento, con un deterioro de la salud física, mental y emocional. Cuando esas consecuencias no se toman bien, aparece el síndrome del cuidador que empeora la salud física y familiar del aceptado.