La polémica por la seguridad del túnel del AVE bajo la Sagrada Familia protagoniza el último día de obras

16 meses de una obra que ha contado con la oposición de asociaciones vecinales y del gobierno autonómico

Blanco asegura que el Corredor Mediterráneo es un proyecto "irrenunciable"

nacional

| 26.07.2011 - 15:36 h
REDACCIÓN

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La polémica por la seguridad de las obras del túnel de alta velocidad Sants-La Sagrera de Barcelona y las reclamaciones de la Generalitat de más inversiones en infraestructuras han acaparado el protagonismo el día en que la tuneladora Barcino ha finalizado la excavación bajo la ciudad. El Ministro de Fomento, José Blanco, ha destacado en su discurso que la finalización de este túnel, que supone un paso decisivo para la ejecución de la línea del AVE Barcelona-frontera francesa, "resuelve las dudas injustificadas" que habían aparecido en el transcurso de esta obra, que ha durado 16 meses.

Blanco ha ensalzado el trabajo de los ingenieros y ha apuntado que "la tuneladora acaba los trabajos sin ninguna incidencia y respetando en su total integridad la Sagrada Familia y La Pedrera".

Por su parte, el secretario de movilidad de la Generalitat, Damià Calvet, ha hecho referencia también a la controversia generada entorno a la seguridad de las obras del túnel, a la que contribuyó también su partido (CiU) al alertar del peligro de que quedara dañada la Sagrada Familia, y ha pedido que "no se ridiculice ni estigmatice" a los que mostraron su preocupación.

En el ámbito de las inversiones en infraestructuras, Calvet ha exigido al Gobierno central más concreción en su compromiso de impulsar el corredor mediterráneo y que priorice aquellas obras en el conjunto de España que "aporten más retorno económico", en lugar de optar por proyectos como llevar el AVE a Extremadura.

La construcción del túnel se empezó el 26 de marzo de 2010 en la confluencia de la calle Mallorca-Biscaia y ha acabado al lado de la estación de Sants, donde hoy se ha desplegado un amplio dispositivo para que los últimos quince minutos del trabajo de la tuneladora Barcino pudieran ser seguidos por un numerosa comitiva.

Entre otras personalidades, han asistido al acto la ministra de Defensa, Carme Chacón, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, y su predecesor en el cargo, Jordi Hereu, el alcalde de L'Hospitalet de Llobregat, Celestino Corbacho, el director general de Transportes de la Generalitat, Ricard Font, y el secretario de Movilidad, Damià Calvet, en sustitución del conseller de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, que no ha acudido.

La construcción del túnel, que tiene una longitud de 5,8 kilómetros, ha supuesto una inversión de 179,3 millones de euros y es la obra clave en la capital catalana para que el AVE pueda conectar con la frontera francesa, algo que está previsto para el año 2012.

De estos 5,8 kilómetros, 5,1 se han perforado con la tuneladora Barcino, mientras que los tramos restantes, situados en los extremos de Sants y La Sagrera, se han diseñado mediante el sistema de excavación entre pantallas.

A la hora de ejecutar la obra bajo el subsuelo de Barcelona, se tuvo en cuenta las propuestas de una comisión internacional de expertos para garantizar al máximo que no saldría dañado el patrimonio arquitectónico de Barcelona.

En este sentido, Blanco ha destacado que el esfuerzo realizado para la construcción de este túnel ha convertido a Adif en una empresa de referencia a nivel internacional, capaz de optar a concursos extranjeros de obras públicas.

En referencia a la polémica por el trazado del AVE a su paso por Barcelona y por la seguridad del túnel, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha asegurado que "es la hora de olvidar las cosas del pasado y mirar al futuro" y ha justificado en parte la preocupación que suscitó la obra por "desgracias" que ocurrieron en el pasado, como el hundimiento del túnel del metro del Carmel. "Es necesario no lamerse las heridas", ha subrayado, tras apuntar que "podemos mirar el futuro con ilusión y esperanza".

BLANCO ASEGURA QUE EL CORREDOR MEDITERRANEO ES UN PROYECTO IRRENUNCIABLE

El ministro de Fomento, José Blanco, ha asegurado que el Corredor Mediterráneo es un proyecto "irrenunciable"" para el Gobierno y que va a trabajar para que sea considerado también como un eje prioritario para la UE, que tomará una decisión en otoño sobre las infraestructuras que cree básicas.

Tras presidir el acto de calado del túnel de alta velocidad de Sants-La Sagrera de la línea Madrid-Barcelona-frontera francesa, Blanco ha subrayado que el Gobierno tiene el Corredor Mediterráneo como una de sus prioridades en su estrategia de impulso del transporte de viajeros y de mercancías. "Nuestra meta es que en la próxima revisión de las redes intereuropeas del transporte, el Corredor Mediterráneo se integre en ellas como un eje prioritario, desde Francia hasta Algeciras", ha señalado.

El ministro ha defendido la inversión en infraestructuras que el Gobierno del PSOE ha propuesto para Cataluña y que, según ha destacado, alcanza los 14.700 millones de euros en esta legislatura, lo que sitúa a esta comunidad como la primera en inversión ejecutada en este período. A su juicio, esta cifra "supera la vieja idea de que toda la inversión se hace en otros lugares".

En el mismo acto, el secretario de Territorio y Movilidad de la Generalitat, Damià Calvet, ha reclamado "concreción" al ministro sobre el proyecto del corredor y que "pase del dicho al hecho". En este sentido, ha lamentado que las últimas licitaciones de obras realizadas por el Ministerio de Fomento se hayan destinado a llevar a cabo obras que él cree "no urgentes", como son llevar el AVE a Extremadura y Galicia, en lugar de atender inversiones que reportarán más retorno económico, como algunas de las que se desarrollan en Cataluña. Entre ellas, ha destacado los nuevos accesos del Puerto de Barcelona o la inversión en la red de Cercanías de Cataluña, que acumula un "retraso inadmisible".